Entrenar con pesas podría reducir hasta 44% el riesgo de infarto en mujeres, según estudio
El entrenamiento de fuerza gana terreno como una herramienta clave para proteger la salud cardiovascular de las mujeres. Un nuevo estudio reveló que levantar pesas de manera constante podría disminuir significativamente el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, especialmente cuando se combina con ejercicio aeróbico.
La investigación, publicada en el Journal of the American College of Cardiology, analizó los datos de más de 117.000 mujeres durante un período promedio de casi 15 años, evaluando sus hábitos de actividad física, entrenamiento de resistencia y sedentarismo.
Los resultados indicaron que las mujeres que realizaban dos o más horas semanales de entrenamiento con pesas presentaban hasta un 44% menos de riesgo de sufrir un infarto y un 20% menos de probabilidades de desarrollar enfermedades cardíacas.
Además, los investigadores encontraron que por cada hora adicional de entrenamiento de resistencia a la semana, el riesgo de infarto disminuía aproximadamente un 14%, mientras que el riesgo de enfermedad cardíaca bajaba un 5%.
El doctor Tianyue Zhang, investigador principal del estudio y científico visitante de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, destacó que el entrenamiento de fuerza suele ser subestimado como estrategia preventiva frente a enfermedades cardiovasculares, pese a sus beneficios comprobados.
Los especialistas señalan que las recomendaciones actuales incluyen al menos dos días semanales de ejercicios de resistencia, junto con 150 minutos de actividad aeróbica moderada o intensa.
El estudio también concluyó que las mujeres que cumplían con ambas prácticas, fuerza y ejercicio aeróbico, tenían cerca de un 45% menos de riesgo de infarto en comparación con aquellas que no mantenían actividad física regular.
Para el doctor Harlan Krumholz, editor jefe de la revista científica, estos resultados aportan nuevas evidencias sobre la importancia de incluir el entrenamiento con pesas dentro de una rutina integral de salud, orientada a mejorar la funcionalidad y la longevidad.
