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¿Transición o estabilización? así evalúan los analistas la negociación entre la AN de 2015 y el régimen

El inicio de conversaciones entre representantes de la Asamblea Nacional de 2015 y el Miraflores de los Rodríguez, con el acompañamiento de Estados Unidos, genera expectativas y dudas entre analistas políticos. Mientras algunos lo interpretan como el comienzo de una transición democrática, otros advierten que el desenlace dependerá de los objetivos de Washington y de los acuerdos que logren las partes.

Las conversaciones entre representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015 y el chavismo abrieron un nuevo capítulo en el escenario político venezolano, en medio del proceso de transición que vive el país tras la salida de Nicolás Maduro y la instalación de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, a quien constitucionalmente se le acabó el tiempo como encargada. 

El nuevo escenario tomó fuerza luego de que Jorge Rodríguez, presidente del parlamento del régimen, y la presidenta del Parlamento de 2015, Dinorah Figuera, confirmaran ayer que iniciarán mesas de trabajo para la "reconstrucción".

Figuera reiteró hoy que mantiene conversaciones con la administración de Estados Unidos, que funge como el tutelador del proceso político venezolano sobre el que crecen las dudas por el sostenimiento del mismo régimen que prometió anular por completo.

Pero saltan las alarmas en la oposición venezolana más visible y liderada por la Nobel María Corina Machado, quien ha quedado fuera de toda participación en el nuevo diálogo que ahora protagonizan los hermanos Rodríguez con sus equipos de negociadores y un bloque de 10 políticos coordinados por Dinorah Figuera de los que no se tiene aún detalles.

Dinorah Figuera afirma que ya existe una hoja de ruta dividida en tres etapas institucionales para facilitar un mecanismo de diálogo entre las distintas instituciones venezolanas con el objetivo de conducir al país hacia un camino democrático.

Versión Final recoge las opiniones de tres politólogos acerca del estado de la cuestión:

Benigno Alarcón: "Una mesa con fecha todavía no es un hito"

El director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, observa el momento con cautela.

Señala que el cambio ocurrido en las últimas horas refleja un giro importante en la dinámica política, pero advirtió que aún es temprano para sacar conclusiones.

Según Alarcón, "en 72 horas la palanca de Washington se volvió política", al pasar de la negativa pública expresada por Jorge Rodríguez a la instalación de una mesa de negociación con acompañamiento estadounidense.

Sin embargo, insistió en que "una mesa con fecha todavía no es un hito".

Para el analista, la verdadera prueba será determinar si el proceso se convierte en un vehículo de transición o en un mecanismo de legitimación administrada.

A su juicio, el éxito de las conversaciones dependerá de que produzcan resultados concretos, como la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral y un calendario electoral antes de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos.

De concretarse ese escenario, consideró que representaría un triunfo político para la administración de Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio.

Julio Urribarrí: "La transición necesita acuerdos de consenso"

Para el politólogo Julio Urribarrí, el acercamiento entre ambos sectores representa un paso natural dentro de un proceso de transición política.

"Todo tiene su tiempo y en política más, cuando las cosas se transforman en un proceso progresivo. Ese proceso tiene nombre y apellido: la transición en Venezuela", afirmó.

A su juicio, la transición solo podrá consolidarse mediante acuerdos entre los distintos actores políticos.

"Para que se produzca la transición tiene que haber acuerdos de consenso con los diversos actores políticos. Me manifiesto optimista frente a esta nueva actitud política de ambos sectores que se quieren sentar en la mesa para el diálogo definitivo en Venezuela y lograr los acuerdos que todos queremos", expresó.

El especialista considera que esos consensos deberán construirse "en clave de paz", con el objetivo de garantizar estabilidad durante el proceso de cambio político. Urribarrí considera que la administración del presidente Donald Trump desempeña actualmente un papel determinante.

"Estados Unidos aparece como una autoridad suficientemente reconocida por ambos sectores en pugna para señalar el camino que ha de seguir la transición venezolana", sostuvo.

En su opinión, el objetivo final debe ser la celebración de elecciones libres, democráticas y limpias, con un nuevo árbitro electoral y reglas consensuadas que otorguen legitimidad a los resultados.

¿María Corina quedó fuera?

Sobre la ausencia de María Corina Machado en esta etapa inicial de las conversaciones, Urribarrí rechazó que pueda hablarse de exclusión.

"Yo no diría que María Corina está fuera de la mesa de conversaciones. En este tipo de transiciones debe existir un orden establecido que permita avanzar sin generar desequilibrios dentro del sistema político", señaló.

Según explicó, la presencia de Dinorah Figuera responde al carácter institucional que representa la Asamblea Nacional de 2015 dentro de esta hoja de ruta.

Jorge Morán: "Todo dependerá de la voluntad real de Estados Unidos"

El politólogo Jorge Morán considera que todavía es prematuro definir el verdadero alcance del proceso. "Solo el tiempo nos dirá si es un primer paso hacia la transición, una negociación coyuntural o una estrategia de estabilización", afirmó.

El analista incluso plantea la posibilidad de que se trate de la compra de tiempo por parte del gobierno interino, una táctica que en el pasado ya ha llevado adelante con bastante éxito, indicó.

Para Morán, el rumbo dependerá principalmente de los objetivos de la administración estadounidense.

"Si el gobierno de Trump busca construir una negociación que, garantizando la paz social y política en el país, lleve eventualmente a un proceso de reformas y elecciones libres y competitivas, estaríamos ante el preámbulo de una transición", explicó.

Sin embargo, advirtió que existe otro escenario posible. "Si para Trump lo medular es el control económico, principalmente petrolero, y geopolítico de Venezuela, y se siente cómodo con el gobierno interino, es probable que solo sea una negociación para la estabilización del país", sostuvo. Concluye en que "todo depende de la voluntad real del gobierno de Estados Unidos".

Morán considera que la ausencia de la líder opositora María Corina Machado en esta fase inicial deja un mensaje político:

"Al quedar fuera de este proceso inicial de negociaciones, queda evidente que María Corina Machado, por los momentos, no goza del apoyo del gobierno de Trump", afirmó.

No obstante, resaltó que continúa siendo la dirigente opositora con mayor respaldo ciudadano, aunque considera que debe replantear su estrategia. "Tiene que construir canales y conciliar estrategias políticas con los partidos de la Plataforma Unitaria que produzcan resultados visibles", indicó.

Reconstruir la confianza será el primer reto

Para Morán, el desafío inmediato no será únicamente alcanzar acuerdos políticos, sino superar la desconfianza entre las partes.

"El principal desafío, de inicio, es superar la desconfianza mutua entre ambos sectores", afirmó.

Agregó que la reconstrucción institucional cobra mayor relevancia tras los terremotos del pasado 24 de junio.

"La reconstrucción del país es aún más cuesta arriba después del 24 de junio, pero es urgente y necesaria. Para que ello sea posible es necesario contar con una institucionalidad legítima y funcional; para ello se requieren garantías civiles y políticas, así como elecciones libres y competitivas", concluyó.

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