WSJ muestra marcada división partidista en EE. UU. sobre ataque a Venezuela
Los estadounidenses están divididos en dos bandos prácticamente iguales, en función de su militancia partidista, respecto al reciente ataque a Venezuela, evidencia una encuesta realizada por el diario The Wall Street Journal (WSJ).
Los votantes están divididos respecto a la acción militar del 3 de enero: el 49 % aprueba y el 47 % desaprueba la redada en la que las fuerzas especiales estadounidenses bombardearon objetivos en Caracas y capturaron a (el presidente venezolano, Nicolás) Maduro y a su esposa, trasladándolos a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico", publicó el periódico este domingo.
Según el diario, el estudio muestra "una marcada división partidista: el 89 % de los republicanos apoya la operación, mientras que el 86 % de los demócratas la desaprueba".
La encuesta, con un margen de error del 2,5 %, se llevó a cabo del 8 al 13 de enero entre 1.500 personas.
EE. UU. llevó a cabo un importante ataque militar contra Venezuela en la madrugada del 3 de enero, capturando al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York para ser juzgados.
El bombardeo en Caracas y otras zonas dejó al menos 100 muertos y similar número de heridos entre militares y civiles, de acuerdo con datos ofrecidos por el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello.
La agresión a Venezuela llegó tras meses de una creciente tensión, desatada en agosto con una operación militar de EE. UU. en el Caribe, que incluye el despliegue de destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 soldados, además de decenas de ataques contra supuestas "narcolanchas", en los que fueron asesinadas más de cien personas.
A este despliegue se sumó a mediados de diciembre pasado el bloqueo naval a Venezuela.
EE. UU. justificó su operación militar con el argumento de que es necesario frenar el tráfico de drogas hacia su territorio.
En julio de 2025, EE. UU. designó al llamado cartel de Los Soles como una organización terrorista, lo que le permitió, bajo sus leyes, realizar un ataque en otro país, y señaló a Maduro como uno de sus líderes, ofreciendo una recompensa millonaria por su captura.
Casi una semana después del ataque, el Gobierno venezolano anunció el arribo de una delegación de funcionarios del Departamento de Estado de EE. UU. a Caracas, así como el envío de una misión diplomática a Washington para cumplir con las labores logísticas de sus funciones.
Asimismo, indicó que se iniciará un proceso exploratorio para restablecer las misiones diplomáticas en Caracas y Washington.
En tanto, la presidenta encargada de Venezuela dijo que su Gobierno apuesta por el "camino de la diplomacia" con EE. UU., para proteger al país.
