Trump amenazó 17 veces con atacar a Maduro por tierra
En un análisis para CCN, Betsy Klein, periodista y experto en temas militares, resalta la asiduidad de las amenazas de ataques terrestres en Venezuela por parte del mandatario estadounidense Donald Trump, en el marco de la crisis con Miraflores ya desde antes de que la Casa Blanca ofreciera 50 millones de dólares por la captura de Nicolás Maduro, con base en su supuesto liderazgo del Cartel de Los Soles.
Trump lleva meses prometiendo que atacará Venezuela ‘pronto”, escribía en un reportaje difundido el pasado 18 de diciembre. Según un análisis sobre sus declaraciones, dice eso desde mediados de septiembre. “Durante ese tiempo, Trump insinuó o prometió abiertamente una acción militar estadounidense en tierra al menos 17 veces”, añade.
La amenaza retórica del presidente, de acuerdo con Klein, es respaldada por una gran demostración de fuerza en la región, que incluye aproximadamente 15.000 soldados estadounidenses y más de una docena de buques de guerra, además de al menos 13 ataques contra presuntos barcos narcotraficantes en el Caribe.
De acuerdo con numerosos reportes, Trump fue informado por su equipo sobre una serie de opciones para Venezuela, incluidos ataques aéreos contra instalaciones militares o gubernamentales clave o rutas de tráfico de drogas, o un intento más directo de cazar a Maduro.
Pero mientras parece estar todavía considerando una decisión, invoca repetidamente la amenaza de incursiones en tierra, e incluso menciona el tema sin que nadie se lo pida y en eventos no relacionados.
“Les estamos avisando a los cárteles ahora mismo. También los vamos a detener. Cuando vengan por tierra, los detendremos de la misma manera que detuvimos los barcos. Y ya lo verán”, fue su promesa en un evento el 15 de septiembre sobre la asistencia federal a las fuerzas del orden de Memphis, días después de que comenzaran los ataques a las embarcaciones.
El ego sobre el tablero
Darwin Chávez, periodista y director de Verdades y Rumores, medio digital de análisis político, recuerda de entrada los rasgos de personalidad de Donald Trump, un líder que no admite ser derrotado por nadie y que califica de débiles o traidores a quienes se le oponen.
Es impredecible, pero con el complejo de creerse el salvador del mundo y que él vino a resolver los problemas del mundo. Una personalidad como la de Trump es imposible que salga con las manos vacías de Venezuela. Eso dentro de su ego, dentro de su mentalidad, no existe. ¿Ser derrotado por el régimen de una república petrolera, bananera? No lo creo”, sostiene.
Chávez añade –que si se tratase de puro palabrerío -el costo que implicaría el intenso despliegue militar en el Mar Caribe sería incalculable, tras ordenar la incursión el posicionamiento del USS. Gerald Ford, un portaviones únicamente movilizado para zonas de altos conflictos y que, en su opinión, exponen las reales pretensiones del jefe de Estado estadounidense.
“¿Movilizar ese grupo de tarea, para que luego, no pase nada? Eso le dejaría consecuencias políticas, con un potencial juicio por parte de la bancada demócrata, y económicas, con pérdidas mil millonarias en la logística militar y que redundaría en acusaciones por la dilapidación de dinero de los contribuyentes para nada”, precisa.
Al referirse a lo estratégico, el director de Verdades y Rumores, detalla que, a todas luces, el Comando Sur apostó inicialmente por intensificar la presión para asfixiar a Miraflores, con una primera etapa dirigida a la disuasión en las rutas del narcotráfico, que dejó hasta este miércoles 30 embarcaciones destruidas, más de 100 muertos y una tensión que se incrementa en el Caribe y Pacífico.
“Ahora redujeron el espacio aéreo y redujeron al máximo la aviación civil en Venezuela y van a seguir haciéndolo”, presagia.
En la mirada del experto en temas políticos, el despeje del espacio aéreo buscaría identificar aeronaves ligadas al narcotráfico y de pronto detectar posibles movilizaciones de jerarcas. “En esta última columna, publico que Estados Unidos ha monitoreado seis vuelos diferentes que han salido en las últimas dos semanas, con las rutas: Caracas-La Habana-LaHabana-Moscú-Moscú-LaHabana-LaHabana-Caracas”, destaca.
Estrangulamiento progresivo
Las recientes incautaciones de tres buques petroleros cargados de crudo venezolano frente a las costas del país, sancionados por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos o vinculados con grupos u organizaciones terroristas, impactaron durísimo en Miraflores.
El Gobierno de Trump presenta estos ataques, como un esfuerzo para reprimir el flujo ilegal de drogas y migrantes desde Venezuela. Sin embargo, sus acciones también ponen de manifiesto una amplia campaña de presión contra Maduro, cuya destitución, según la secretaria general de la Casa Blanca, Susie Wiles, es el verdadero objetivo de la administración.
Quiere seguir haciendo estallar barcos hasta que Maduro se dé por vencido. Y gente mucho más inteligente que yo en ese aspecto dice que lo hará”, dijo Wiles sobre Trump en una entrevista con Vanity Fair publicada esta semana.
“¿Qué están buscando? Un quiebre interno. La información que manejo es que Nicolás Maduro y Jorge Rodríguez estaban dispuestos a negociar su salida, impulsando a Delcy Rodríguez, como figura para la posible transición en el país”, argumenta Chávez.
Aunque Maduro y Rodríguez no esperaban una respuesta satisfactoria a su petición, siempre bajo la tesis del comunicador, habrían intentado lograr un acuerdo con base en garantías de resguardo y protección con una tercera nación. “¿Qué es lo que ha pasado? Que Diosdado Cabello y un grupo de altos oficiales militares se oponen porque sabe que la única opción que tiene es resistir en Venezuela”, advierte.
El periodista descarta una invasión militar y asegura que el Comando Sur ha venido cumpliendo con una serie de pasos, y que la próxima etapa, estaría enmarcada en operaciones quirúrgicas en terreno con las Fuerzas Especiales.
A lo que la primera ficha sea capturada y presentada, ahí van a caer todas, porque ahí es que van a entender muchos que la cosa va en serio y no se puede jugar al desgaste con los Estados Unidos, porque en esa línea, EE.UU los está asfixiando económicamente, más de lo que ya estaba el país. Y eso ya lo está padeciendo la gente”, advierte.
Estrategias sobre el tablero
Braulio Jatar, abogado y editor de Reporte Confidencial, cree que para analizar el comportamiento de Trump hay que tener en mente dos conceptos importantes en materia política: La Teoría del Loco y la Ambigüedad Estratégica.
La Teoría del Loco detalla, según explica, cómo algunos líderes desarrollan una imagen impredecible, como si se tratase con una persona que no tiene conciencia y, en ese sentido, resulta muy difícil anticipar sus acciones y reacciones.
“Eso hace a Trump terriblemente peligroso, porque sus adversarios no reconocen en él límites, por lo tanto, al no tener límites, puede sobrepasarlos a todos”, agrega.
Para el también escritor, eso muchas veces ha sido válido, sobre todo en regímenes que no son democráticos, y por ello quienes la aplican, en este caso el mandatario estadounidense, se aprovechan y logran infundir terror en sus adversarios. “Nos referimos en este caso a un Presidente que tiene el control institucional, aunque hemos visto al Partido Demócrata queriendo limitarle sus atribuciones en el Congreso, pero con dos intentos fallidos”, añade.

Al referirse a la Ambigüedad Estratégica, explica que es una táctica que implica mantener la incertidumbre deliberadamente sobre las intenciones o respuestas futuras para influir en el comportamiento de otros, disuadiendo acciones no deseadas sin comprometerse a una postura fija. “Esto mantiene al adversario en una constante incertidumbre, reevaluando riesgos”.
De acuerdo con Jatar, en este escenario, el enemigo tiene o asume como el mayor nivel de peligro el equivocarse con respecto al adversario, porque maneja unos términos en los cuales no sabe el riesgo que implica responderle inadecuadamente.
Para ello el abogado y analista político se refiere a lo que en la teoría del juego se llama jugar el Tit For Tat- , es decir, empieza cooperando, luego copia exactamente la jugada anterior del otro jugador y si él coopera tú coperas, pero si traiciona tú traicionas en la siguiente ronda.
En el caso de Trump, refiere, no tienes ninguna capacidad de prever cuál es su próximo movimiento, o bien porque lo miras bajo la Teoría del Loco o porque lo usa como parte de la Ambigüedad Estratégica, que no permite predecir cuál es su próximo paso.
Él (Trump) le está dando caminos a Maduro, él habló con él y lo sabemos y en esa conversación Trump le hizo una petición específica que Maduro no aceptó y entonces lo que está haciendo es indicarle a Maduro, que si no cumple con lo que él le pidió, va a ir acortándole el camino, hasta donde maduro permita que él avance, pero cuando ya lleguen al extremo, la Teoría del Loco es la que pone a Maduro a dudar con respecto así es capaz de ir más allá de lo pensable sí o no. Y ahí es donde estamos ahorita entre la Teoría del Loco y la Ambigüedad Estratégica”, reflexiona.
Registros de principales amenazas
Durante un discurso del 5 de octubre a los militares estadounidenses a bordo del USS Harry S. Truman en Norfolk, Virginia, Trump advirtió: “Ya no vendrán por mar. Así que ahora tendremos que empezar a buscar por tierra, porque se verán obligados a hacerlo por tierra. Eso tampoco les va a funcionar”.
El 22 de octubre, durante una reunión con el jefe de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que planeaba “atacarlos muy duro cuando lleguen por tierra”. El presidente añadió: “Aún no han experimentado eso, pero ahora estamos totalmente preparados para hacerlo. Probablemente volveremos al Congreso y explicaremos exactamente lo que estamos haciendo cuando lleguemos al terreno. No tenemos por qué hacerlo”.
Al día siguiente, en una mesa redonda sobre seguridad nacional, Trump declaró: “La tierra será el siguiente paso”.
En una reunión del grupo de trabajo de la FIFA el 17 de noviembre, se negó a descartar la presencia de tropas estadounidenses en Venezuela. Y al hablar por teléfono con las tropas estadounidenses el Día de Acción de Gracias, dijo: “La gente no quiere hacer entregas por mar, y empezaremos a detenerlas también por tierra. Por tierra es más fácil, pero eso comenzará muy pronto”.
Al convocar a su gabinete el 2 de diciembre, Trump señaló que los ataques terrestres serían “más fáciles” que los marítimos.
El presidente Donald Trump habla con los medios tras bajar de Marine One en los jardines de la Casa Blanca el miércoles 17 de diciembre de 2025, en Washington. “Estamos realizando estos ataques y también vamos a empezar en el terreno. Ya sabes, el terreno es mucho más fácil, mucho más fácil”, expuso.
El 3 de diciembre, sugirió que “vamos a empezar muy pronto en tierra”.
En una cena de homenaje al Centro Kennedy el 6 de diciembre, prometió: “Vamos a iniciar el mismo proceso en el terreno porque conocemos todas las rutas. Conocemos cada casa. Sabemos dónde viven”.
En una entrevista con Politico el 8 de diciembre, Trump aumentó la intensidad hasta el punto de “muy pronto”. Dijo “muy pronto” durante la firma de un decreto tres días después. Y al día siguiente, al homenajear al equipo olímpico masculino de hockey estadounidense “Miracle on Ice”, causó sorpresa al usar por primera vez el presente. “Y ahora estamos empezando por tierra, y por tierra es mucho más fácil, y eso va a empezar a suceder”, advirtió.
La semana pasada, volvió al “vamos a empezar” mientras hablaba en un evento sobre defensa fronteriza. “Vamos a empezar a atacarlos en tierra, lo cual es mucho más fácil de hacer, francamente”, reiteró.
Pero las amenazas de Trump adquirieron una nueva dimensión económica el martes cuando anunció el bloqueo de los petroleros, sugiriendo que Venezuela ceda tierras, petróleo y activos a Estados Unidos. “Venezuela está completamente rodeada por la Armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica. Seguirá creciendo, y la conmoción para ellos será como nunca antes la han visto, hasta que devuelvan a Estados Unidos todo el petróleo, las tierras y demás bienes que nos robaron”, escribió Trump en una publicación en redes sociales.
En conjunto, los comentarios han dejado a Caracas alerta, preparándose para que el presidente cumpla con sus amenazas.
