¿Quiénes son CC-1, CC-2 y CC-3?: ¿Padrino, Diosdado y Granko?
La pregunta lanzada por David Alandete, corresponsal de ABC de España en la red social X, introduce una de las mayores incógnitas de la nueva acusación contra Nicolás Maduro y Cilia Flores: ¿serán Padrino, Diosdado y Granko los tres co-conspiradores identificados por la Fiscalía estadounidense como CC-1, CC-2 y CC-3?
El documento no entrega los nombres. Están protegidos por el secreto de sumario. Pero sí proporciona descripciones suficientemente precisas sobre sus posiciones de poder, sus vínculos con Maduro y las presuntas operaciones en las que habrían participado.
Y esas pistas permiten formular las cábalas.
CC-1 es descrito como un alto jerarca con mando sobre militares y acceso directo a Maduro.
La Fiscalía sitúa sus presuntas actividades de narcotráfico desde 2006 y lo vincula con cargamentos de cocaína provenientes de las Farc, funcionarios de la Dgcim utilizados para coordinar movimientos de droga y órdenes para interrogar a narcotraficantes rivales.
El expediente añade que en 2017 habría ordenado transportar armas para las Farc y el ELN a cambio de cocaína.
También lo relaciona con acciones represivas contra detenidos.
La descripción abre una primera interrogante: ¿podría CC-1 ser Vladimir Padrino López?
Su posición dentro de la estructura militar venezolana y su acceso al poder de Maduro hacen inevitable que su nombre aparezca entre las hipótesis. Pero el documento no lo identifica.
Otros co-conspiradores…
CC-2 conduce directamente al aparato represivo.
La Fiscalía lo presenta como una figura central de las operaciones contra militares y opositores, con acceso a Maduro y participación en decisiones relacionadas con detenciones y torturas.
Uno de los pasajes más contundentes corresponde a 2014.
Según la acusación, CC-2 participó en el secuestro de militares sospechosos de deslealtad. Maduro recibía informes sobre los detenidos y, de acuerdo con el escrito, ordenó que se les “apretara más”.
¿Podría ese perfil corresponder a Diosdado Cabello? Es otra de las preguntas que quedan instaladas, aunque sin confirmación oficial.
El tercer nombre que aparece inevitablemente en las cábalas es el de Alexander Granko.
CC-3 es descrito como un alto responsable de la Dgcim con un doble papel en narcotráfico y represión.
La Fiscalía sostiene que entre 2022 y junio de 2024 ordenó a miembros de ese organismo participar en envíos de cocaína obtenida mediante extorsión y utilizar rutas controladas por el ELN.
El expediente afirma además que representantes de su estructura continuaron hablando con narcotraficantes colombianos al menos hasta 2025. También lo vincula con interrogatorios y torturas de detenidos, incluidos ciudadanos estadounidenses.
La descripción coincide con elementos que hacen que el nombre de Granko entre en escena. Pero, nuevamente, coincidencia no significa identificación judicial.
La Fiscalía estadounidense deja una última pista que puede ser todavía más inquietante. Los tres CC no serían necesariamente los únicos integrantes de la estructura.
El documento menciona a otros altos miembros del Gobierno, personas del círculo de Maduro y Flores y co-conspiradores conocidos y desconocidos.
Es decir, las tres siglas podrían ser apenas una parte de una estructura mucho mayor.
Por ahora, CC-1, CC-2 y CC-3 no tienen nombre público. Pero las preguntas ya están planteadas.
¿Padrino? ¿Diosdado? ¿Granko?
La Fiscalía guarda silencio sobre sus identidades.
Lo que sí revela es el mapa de una presunta estructura donde convergen poder político, mando militar, inteligencia, narcotráfico y represión.
Y esa puede ser la verdadera incógnita que esconde el expediente.
