¿Qué pasó con Unasur, que no alza su voz ante “amenaza” de EE. UU. en el Caribe?
La Unión de Naciones del Sur (Unasur) no ha alzado su voz para oponerse al despliegue militar de barcos de guerra, un submarino y aeronaves de Estados Unidos en el Caribe. Venezuela ha considerado esta movilización como una “amenaza” en su contra.
Tal mutismo podría deberse a que la organización, creada el 23 de mayo de 2008 mediante la firma de su tratado constitutivo, ha estado prácticamente inactiva en los últimos años.
Sin embargo, especialistas consultados por Versión Final aseveran que Unasur “no existe”.

Unasur es un intento de generar un organismo internacional regional que fracasó, porque desde su comienzo fue ideada con la intención de que fuera un organismo que respondiera al tema ideológico más que al tema de los intereses de los países de la región”.
La tajante afirmación corresponde al presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (Codeiv), Juan Francisco Contreras, al recordar que, al momento de su creación, fue una idea adelantada por el entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa, junto a Néstor Kirchner, quien venía de presidir Argentina entre 2003 y 2027, y el presidente de Venezuela en ese momento, Hugo Chávez, todos de corriente izquierdista.

“Al ir estos líderes perdiendo el poder en esos países, esto prácticamente desapareció”, dijo en alusión a Unasur.
Se generó un rechazo sobre esa institución que, además, arrancó con muchos recursos, e, incluso, recordemos que fue designado el expresidente colombiano Ernesto Samper, un expresidente muy cuestionado a nivel internacional. Y eso fue uno de los elementos que incidió para que Unasur desapareciera. Incluso la sede muy funcional que tenía Ecuador no fue utilizada por esta organización. Así que Unasur, en resumen, no existe”, apuntó Contreras.
Al coro de quienes señalan que la organización “no existe” se suma el internacionalista Víctor Rodríguez, quien alega que esa institución tuvo “un fracaso total” como entidad internacional, y a su juicio se creó para “competir con la Organización de Estados Americanos (OEA)”.
¿Por qué no reacciona contra la amenaza de EE. UU.? Simplemente porque es absolutamente inoperante, tiene cero credibilidad y está integrada simplemente en el papel”, puntualizó el experto.

Y Carlos Sarmiento Sosa, abogado, coordinador del Capítulo España del Bloque Constitucional de Venezuela, entiende que EE. UU. ejecuta su despliegue militar, en una operación relacionada “con la lucha contra el narcotráfico”.
“Así que no se trata de una amenaza del país del norte contra Venezuela, por lo que cualquier pronunciamiento de Unasur sería impertinente”, apostilló.
Un Consejo de Defensa Sudamericano “sin sentido”
Rodríguez expuso además que el Consejo de Defensa Sudamericano (CDS) de Unasur “no tiene ningún sentido, ningún funcionamiento”.
Por eso no ha habido ningún pronunciamiento de Unasur como tal, menos de ese consejo, e individualmente como países han sido muy tímidos, porque Brasil ha jugado a un guabineo extraordinario, una ambigüedad importante (…) Esa ambigüedad de Lula ha sido muy grave porque ellos no reconocen a (Nicolás) Maduro, pero sí defienden que hay un uso ilegal de la fuerza, no reconocen que hay un cartel de la droga, están jugando un papel como queriendo y no queriendo”, señaló.
Por otra parte, Sarmiento Sosa recordó que el CDS fue creado en 2008 para cooperación y coordinación en materia de defensa entre países suramericanos bajo Unasur.
Busca consolidar Suramérica como zona de paz, fomentar la identidad en defensa y coordinar seguridad regional, pero su actividad ha sido limitada debido a la debilidad institucional de Unasur”, acotó.
Apoyos a un país “asediado” por EE. UU.
Juan Francisco Contreras habló de los países de Unasur que expresan, de manera individual, su apoyo a Venezuela, en torno al despliegue militar de Estados Unidos.
Hemos visto algún apoyo de Brasil, específicamente del presidente Lula, y de Colombia, específicamente a través de su presidente (Gustavo) Petro. Sin embargo, en la situación compleja que se vive actualmente en Venezuela, creo que ha habido mucha ambigüedad en la forma cómo se ha materializado ese apoyo, y cómo se ha consumado el apoyo de estos dos países que mantienen el tema ideológico como bandera hacia Venezuela”, expresó el internacionalista.
También Sarmiento Sosa se refirió a los pronunciamientos sobre las maniobras de EE. UU. en el Caribe, que tachó de “simple retórica antinorteamericana” por parte de Nicaragua y Bolivia.
Brasil, aparenta cautela, o Lula calla para evitar un enfrentamiento sobre aranceles con el presidente Trump”, agregó.

A propósito de Bolivia, Luis Arce, actual presidente, quien entregará su cargo en noviembre al que resulte electo en las próximas semanas, emitió su postura sobre la movilización militar estadounidense en las aguas caribeñas.
Desde el corazón de Sudamérica condenamos enérgicamente el despliegue militar de los Estados Unidos en aguas circundantes al territorio del Caribe venezolano”, dijo Arce semanas atrás a través de sus redes.
Contreras destacó que en ese país altiplánico se producirá un cambio político, dado que los dos candidatos al balotaje del próximo 19 de octubre (Tuto Quiroga y Rodrigo Paz Pereira) son de ideología diferente a la socialista de Arce y de Evo Morales, quienes han gobernado esa nación durante casi 20 años.
Bolivia pareciera que tampoco sería un apoyo para Venezuela (…) Solamente quedarían Brasil y Colombia, que también ha dado de alguna forma un apoyo a la situación, pero un apoyo realmente tibio que ha sido prudente. Y han señalado su rechazo a la posibilidad de algún tipo de acción militar contra Venezuela”, indicó el presidente del Codeiv.
Sobre países que eventualmente estén a favor de la operación militar norteamericana, el especialista mencionó algunos miembros de lo que queda de Unasur, como Guyana, que “tiene sus propios intereses, evidentemente contrapuestos a los venezolanos”, y “en la misma situación está Surinam”.

¿Un cascarón vacío o pantalla?
El hecho de intentar crear organizaciones internacionales que no respondan a los intereses nacionales de los países que son miembros, hace que estén destinadas a desaparecer, no tienen ningún sentido porque este tipo de organizaciones, que tienen carácter o finalidad de resaltar la ideología por encima de los intereses, no son viables”, comentó Contreras.
Hizo mención de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), al señalar que podría tener el mismo destino de Unasur.
Es importante que se tenga en cuenta que las organizaciones deben tener un fin dirigido a fortalecer los intereses tanto de los países como del colectivo regional que se está tratando de generar. No puede, como el caso de la Celac, crear un organismo para imitar a la OEA, simplemente con la pretensión de sacar a Estados Unidos y Canadá. Creo que esas intenciones no tienen cabida, lo importante es que se entienda que la política internacional no puede basarse en el tema político ideológico”, reiteró Contreras.
Sarmiento Sosa considera a Unasur como “una entelequia sin sentido”, y a la vez “una pantalla propagandista de la izquierda boba y de caviar -los perfectos idiotas latinoamericanos de los que habla Plinio Apuleyo Mendoza- y sus adláteres del comunismo”.
Unasur sufrió una grave crisis desde 2018 con la salida de varios países por diferencias políticas, debilitando su institucionalidad, y aunque se han impulsado intentos de reactivación bajo gobiernos que se dicen de izquierda como Brasil y Colombia, sigue siendo un organismo que carece de capacidades prácticas para acciones contundentes”, sostuvo.

Para Víctor Rodríguez, este tipo de organizaciones, como Unasur o Celac, “quieren enfrentar a imperio –EE. UU.- porque solo es un movimiento para tratar de recuperar algunos rasgos que quedaban por allí del comunismo, que ya en ninguna parte se aplica”.
¿Por qué Maduro no convoca a Unasur?
En relación con la no convocatoria por parte del presidente Maduro a Unasur, ante el despliegue militar de EE. UU. en el Caribe, Juan Francisco Contreras recalca que esa organización “no tiene ninguna legitimidad”, y considera que tampoco tiene ningún peso el apoyo de esos países que todavía quedan funcionando en esa coalición considerada “izquierdista”.
Básicamente los apoyos han sido dado a nivel bilateral y no dentro de una organización como Unasur”, añadió.

Sarmiento Sosa respondió a la falta de convocatoria del mandatario venezolano con estas palabras: “Podría ser que está consciente de que hacerlo sería un grito en la nocturnidad del desierto”.
Tras la deserción de gran parte de los países sudamericanos de Unasur entre 2018 y 2019, y la posterior reincorporación de Brasil y Colombia entre 2022 y 2023 (tras haber abandonado años antes esta organización), estos dos países acompañan a Venezuela junto con Bolivia, y permanecen Guyana y Surinam, estos dos últimos claramente opuestos a Caracas.
De momento Unasur permanece sin actividad relevante, aunque se mencionaba la posibilidad de reactivarla tras el giro ideológico de Brasil y Colombia hacia la izquierda, pero no se ha conocido sobre un eventual restablecimiento de actividades del organismo.


