Protestas en Roma por la llegada de Delcy Rodríguez a la FAO
La llegada de Delcy Rodríguez a Roma para participar en el Foro Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha encendido la indignación de colectivos venezolanos. Estos grupos acusan a la vicepresidenta de ser una de las responsables del "hambre y la miseria" que asola al país. La jornada inaugural del foro se celebrará este lunes 11 de octubre.
Al arribar a Italia, Rodríguez expresó que trae consigo "la experiencia de Venezuela" y la voluntad de "fortalecer la cooperación internacional" en áreas como la producción agrícola y la seguridad alimentaria. Aseguró que el país está comprometido con el acceso a los alimentos como un derecho fundamental, una condición esencial para el bienestar de los pueblos.
En un intento por reivindicar la gestión del gobierno, la funcionaria recordó que Venezuela había alcanzado en el pasado la meta de hambre cero y que actualmente trabaja para recuperar ese objetivo, a pesar de las dificultades impuestas por las sanciones económicas. "Hoy estamos mostrando importantes avances con ese objetivo de volver nuevamente a hambre cero en Venezuela", declaró.
Rodríguez viajó en compañía del canciller, Félix Plasencia, y del primer viceministro de Relaciones Exteriores, Oliver Blanco. A su llegada, fue recibida por Máximo Torero, economista jefe de la FAO, y por las embajadoras de Venezuela en Italia y ante la FAO, María Elena Uzzo y Marilyn Di Luca respectivamente.
La FAO inicia su foro anual con un enfoque en la situación en América Latina, y la presencia de Rodríguez ha sido motivo de protestas por parte de grupos que critican su papel en la crisis alimentaria del país. Este evento, que lleva por lema 'Innovar hoy. Alimentar el mañana', se extenderá hasta el viernes 16 de octubre, buscando reunir a todos los actores del sector agroalimentario para convertir ideas en acciones y forjar alianzas.
En el contexto de un periodismo que enfrenta un entorno hostil en Venezuela, es importante señalar que las críticas y los reportes sobre la situación alimentaria del país se realizan bajo un marco de amenazas y restricciones a la libertad de expresión.
