Protesta en la ULA contra posible suspensión de elecciones universitarias
La comunidad de la Universidad de Los Andes (ULA) se alzó en protesta el pasado 30 de septiembre en Mérida, ante la amenaza de que el Ministerio de Educación Universitaria suspenda las elecciones internas programadas para el último trimestre de 2026. Estudiantes, docentes y trabajadores se concentraron en las puertas del rectorado, expresando su firme rechazo a lo que consideran una amenaza a la democracia universitaria tras casi dos décadas sin sufragios.
La alerta fue lanzada por Virgilio Castillo, presidente de la Asociación de Profesores de la ULA (Apula) y aspirante al rectorado. Castillo denunció que en una reunión del 27 de septiembre entre la ministra Ana María Sanjuán y representantes estudiantiles, la funcionaria habría manifestado su intención de "suspender las elecciones" que han sido organizadas por la universidad en los últimos meses.
El proceso electoral de la ULA se divide en tres fases, comenzando con la elección del cogobierno profesoral el 7 de octubre, donde se elegirán representantes para los consejos de escuela, facultad y el Consejo Universitario. Posteriormente, el 11 de noviembre se realizará la primera vuelta para elegir a las principales autoridades universitarias, incluyendo el rector y vicerrectores. Si es necesario, una segunda vuelta se llevará a cabo el 11 de diciembre, momento en el cual se proclamará el nuevo equipo rectoral.
Castillo y los movilizados defienden el derecho de la universidad a renovar su liderazgo, recordando que la última elección de autoridades se realizó en 2008. Desde entonces, el poder judicial, particularmente la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ha intervenido en múltiples ocasiones, bloqueando intentos de renovación. El caso más reciente ocurrió en marzo de 2024, cuando el TSJ suspendió un proceso electoral en curso tras aceptar un recurso de un profesor jubilado.
A pesar de este revés, la universidad aprobó un nuevo Reglamento Transitorio Electoral, que permitió incorporar a los jubilados en el proceso electoral, lo que fue considerado un avance significativo para la reinstitucionalización de sus instancias de gobierno. Con este marco legal, la Comisión Electoral Central de la ULA convocó nuevamente a elecciones para el último trimestre de 2026, un paso que muchos en la comunidad ulandina ven como un hito hacia la recuperación de su autonomía.
La posibilidad de una nueva suspensión ha generado alarma en la institución. Hasta el momento de redactar esta nota, el Ministerio de Educación Universitaria no ha emitido ningún comunicado que confirme o desmienta las advertencias del gremio profesoral sobre la paralización del cronograma electoral.
