Petroleros esperan hasta 30 días para cargar crudo venezolano por fallas en los puertos
Los problemas en las deterioradas terminales petroleras de Venezuela están provocando que algunos buques cisterna esperen hasta 30 días para cargar crudo,una situación que limita la capacidad del país para aumentar sus exportaciones pese al repunte de la producción,según datos de transporte marítimo,documentos y fuentes consultadas por Reuters.
La infraestructura obsoleta,las fallas en los equipos,los cortes de electricidad y los problemas relacionados con la calidad del crudo han ralentizado las operaciones en los principales puertos petroleros. Los retrasos también están generando disputas por costos de demora,calidad del petróleo y contaminación de los buques.
Situación afecta los planes de Estados Unidos para incrementar rápidamente las exportaciones venezolanas luego de un acuerdo con empresas comercializadoras internacionales. La competencia por el uso de la infraestructura podría aumentar a medida que más socios de Petróleos de Venezuela (PDVSA) comiencen a comercializar de manera independiente su participación en la producción,bajo las nuevas condiciones contractuales.
Pese al incremento de la producción,PDVSA y sus socios no han logrado superar los 1,25 millones de barriles diarios de exportaciones,de acuerdo con datos de seguimiento de embarcaciones citados por Reuters. La cifra se encuentra muy por debajo de la capacidad que tenían las terminales venezolanas hace más de dos décadas,cuando podían manejar más de 2,5 millones de barriles diarios.
Uno de los principales puntos de congestión es el puerto de José,en la costa nororiental del país,que concentra alrededor de 70 % de las exportaciones petroleras venezolanas. Informes de embarque revisados por Reuters registraron interrupciones durante este año debido a fallas de equipos,problemas de calidad y cortes de energía durante las operaciones de carga y descarga.
Una fuente de PDVSA explicó que la transferencia del crudo desde los tanques hasta los buques se realiza a una velocidad muy lenta,lo que obliga a los petroleros a permanecer más tiempo del previsto en los muelles. Cuando una embarcación llega para descargar productos importados,el proceso puede prolongarse aún más por la falta de capacidad de almacenamiento.
El Ministerio de Petróleo y PDVSA no respondieron a las solicitudes de comentarios realizadas por Reuters.
Incluso empresas con una posición privilegiada para utilizar los muelles,como la petrolera estadounidense Chevron,buscan alternativas para agilizar las operaciones. Entre las opciones estaría solicitar acceso a puertos que hasta ahora están destinados principalmente al transporte interno,según las fuentes citadas por Reuters.
El acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos,prorrogado en varias ocasiones,ha permitido que comercializadoras como Vitol y Trafigura transporten más de 140 millones de barriles de crudo y combustible durante este año. La mayoría de los cargamentos ha tenido como destino Estados Unidos,mientras que otros han regresado a mercados como Europa e India.
Sin embargo,mientras Washington impulsa un plan de 100.000 millones de dólares para la reconstrucción energética de Venezuela,los proyectos relacionados con el transporte,el almacenamiento y la refinación no están recibiendo la misma prioridad que el aumento de la producción.
Funcionarios estadounidenses y venezolanos reconocieron esta semana las dificultades de infraestructura durante dos conferencias realizadas en Houston. Jovanny Martínez,vicepresidente de PDVSA,reconoció que existen deficiencias y que es necesario mejorar la fiabilidad de las instalaciones.
Entre el óxido y las fugas
Congestión también se registra en las zonas de fondeo de José y Pozuelos,donde permanecen numerosos petroleros a la espera de cargas. Parte del problema es anterior al actual aumento de las exportaciones y está relacionado con embarcaciones que quedaron en los puertos durante los años de fuertes sanciones estadounidenses.
En el puerto de Guaraguao,en Puerto La Cruz,solo dos de los siete muelles estaban plenamente operativos a mediados de agosto,según un trabajador de la terminal citado por Reuters.
La falta de espacio ha llevado a algunos clientes a utilizar otras terminales y zonas de transferencia de petróleo entre buques. Estas operaciones han registrado fugas de crudo que contaminan los cascos de las embarcaciones,lo que genera nuevos retrasos y costos.
PDVSA también enfrenta mayores pagos por concepto de demurrage,un recargo que se aplica por cada día que un buque permanece esperando más allá del período asignado para su carga. Según las fuentes citadas por Reuters,la estatal ha acordado cancelar estos costos únicamente con crudo.
La empresa también exige a sus nuevos clientes pagar los cargamentos al momento de la entrega y sin crédito,una condición que puede complicar la facturación cuando los compradores reclaman recargos o descuentos relacionados con la calidad del petróleo.
La entrada en vigor de una amplia reforma energética a finales de julio podría aumentar la disputa por la limitada capacidad de las terminales,debido a la migración de decenas de contratos petroleros hacia las nuevas condiciones.
Por ahora,PDVSA mantiene el control de sus terminales y de la programación de las cargas,mientras las empresas buscan alternativas para reducir los tiempos de espera y aprovechar el repunte de la producción venezolana.
