Maduro promueve la lectura de "Quo vadis?" como guía espiritual
En un inusual giro hacia la literatura, el presidente Nicolás Maduro compartió este domingo un mensaje en sus redes sociales donde recomienda la lectura de la novela "Quo vadis?", del autor polaco Henryk Sienkiewicz. Calificándola como una obra extraordinaria, Maduro destacó que el libro invita a un crecimiento espiritual y ofrece “lecciones de una buena obra”.
Junto a su esposa, Cilia Flores, el mandatario instó a la población a convertirse en “hijos e hijas de la luz” y a seguir iluminando el camino hacia la libertad, la unión y la reconciliación nacional. Este llamado resuena en un contexto donde la búsqueda de cohesión social es más relevante que nunca.
Maduro relató que, en compañía de su esposa, han estado combinando sus lecturas bíblicas con esta novela clásica, la cual fue escrita hace más de un siglo. “Cilia ya terminó y disfrutó las 516 páginas de nuestra edición, mientras yo avanzo más despacio, combinándolo con otras lecturas”, comentó, dejando entrever un enfoque personal hacia la literatura como refugio y fuente de aprendizaje.
El presidente continuó su reflexión, afirmando que “en esta extraordinaria narración”, se revela la grandeza de los apóstoles Pedro y Pablo y las primeras comunidades cristianas en Roma, resaltando el poder de la palabra y la valentía. “¡Cuánta vigencia adquieren, a la luz de esta obra, las cartas de Pedro y Pablo conservadas en el Nuevo Testamento!”, exclamó, sugiriendo que sus mensajes son aún pertinentes para los tiempos actuales.
Más adelante, Maduro instó a la población a nutrirse de la sabiduría que ofrece "Quo vadis?", reiterando su llamado a ser “hijos e hijas de la luz” en la búsqueda de un camino iluminado por la dignidad y la reconciliación. En un tono casi pastoral, añadió que “hay que orar sin cesar”, siguiendo la recomendación de la profesora Conny Méndez, y siempre dar gracias a Dios por las bendiciones recibidas.
Para concluir, el presidente dejó un mensaje de unidad: “Cilia y yo recomendamos estas buenas lecturas que nos animan y nos hacen crecer desde nuestro ser divino”. Un abrazo sincero y comprometido fue su despedida, dejando a sus seguidores con la invitación de explorar la literatura como un camino hacia la reflexión y la espiritualidad.
