Financial Times: Venezuela intensifica represión mientras Trump amenaza con ataques terrestres
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha respondido a los recientes ataques estadounidenses contra supuestos buques narcotraficantes intensificando la represión interna, aumentando las detenciones de presuntos disidentes y desplegando colectivos y paramilitares en barrios pobres de Caracas. La estrategia de control social y vigilancia busca sofocar cualquier indicio de oposición en zonas que en el pasado fueron bastiones del oficialismo, según informa Financial Times.
En los dos meses transcurridos desde que Estados Unidos envió ocho buques de guerra y miles de soldados al sur del Caribe, Maduro ha rechazado las concesiones ofrecidas por Washington y ha recurrido a medidas consideradas autoritarias para consolidar su poder.
Residentes del barrio 23 de Enero relatan que los colectivos vigilan constantemente, detienen a desconocidos y revisan teléfonos de vecinos para identificar posibles disidentes. Según el Foro Penal, se arresta a un presunto opositor cada 15 horas, un incremento significativo frente a las 40 horas anteriores al despliegue militar estadounidense, elevando la cifra de presos políticos a 875 esta semana.
Expertos y organizaciones de derechos humanos denuncian que, bajo la bandera de la “defensa de la soberanía”, Maduro ha promovido la militarización total del país. Los colectivos, armados con pistolas y porras, se han convertido en un pilar clave del aparato de control estatal, supervisando la distribución de alimentos, el suministro de gas y patrullando las calles y azoteas de manera permanente.
Además, el gobierno ha incentivado la denuncia entre vecinos a través de una aplicación móvil, ofreciendo recompensas económicas a quienes aporten información sobre personas sospechosas de deslealtad.
El uso de fuerzas armadas y milicias para la represión interna también revela vulnerabilidades en un posible enfrentamiento con Estados Unidos. Expertos militares señalan que el reclutamiento de milicias voluntarias ha generado escaso entusiasmo y que muchos funcionarios obligados a alistarse han declarado que no lucharían por Maduro.
Mientras tanto, los bombardeos estadounidenses en el Caribe han causado al menos 66 muertes en 16 acciones registradas, y la amenaza de incursiones terrestres persiste, con el portaaviones USS Gerald R. Ford en camino al Caribe y operaciones encubiertas autorizadas por la CIA.
Maduro, exconductor de autobús y líder sindical formado en Cuba, se proclamó ganador en las elecciones del año pasado, un proceso calificado como fraudulento por observadores internacionales. La oposición denuncia que su candidato, Edmundo González, habría obtenido más del 80 % de los votos, cifra verificada por observadores independientes, mientras que líderes opositores como María Corina Machado han sido inhabilitados o permanecen en la clandestinidad, pese a recibir reconocimientos internacionales como el Premio Nobel de la Paz.
Hasta el momento, el gobierno venezolano no ha ofrecido comentarios sobre la escalada de tensión y las denuncias de represión.
