Exasesor de Chávez señala a Jorge Rodríguez de traicionar a Maduro: “Es el dueño de Venezuela”
El consultor político dominicano Rafael Céspedes Morillo afirmó, que la salida de Nicolás Maduro del poder fue el resultado de una traición interna cuidadosamente orquestada, con filtraciones de alto nivel y una planificación precisa. “Sin la colaboración interna, el desenlace no habría sido posible”, advirtió.
Céspedes Morillo, quien trabajó estrechamente con el fallecido presidente Hugo Chávez, sostuvo que desde hacía meses se percibían señales claras de una fractura dentro del círculo de poder radicado en Miraflores.

Las consideraciones fueron expuestas durante una entrevista en el programa Propuesta de la Noche, transmitido por Teleimpacto, canales 52 y 22, bajo la conducción del periodista Manuel Jiménez. En este espacio, el analista ofreció una lectura detallada de los acontecimientos y de los actores involucrados.
El politólogo recordó que incentivos económicos como 50 millones de dólares resultan un atractivo demasiado grande para cualquier nivel, aludiendo a ofertas que aunque negadas oficialmente por Washington, habrían creado las condiciones para que alguien dentro del núcleo de poder decidiera colaborar.
“Es lógico que Estados Unidos rechace públicamente la efectividad de las recompensas, ya que admitirlo implicaría reconocer que un alto funcionario traicionó al poder”, reconoce.
Los hilos del poder
Al referirse a los posibles responsables internos, el consultor enumeró a figuras clave del chavismo: Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López.
Sin embargo, descartó que la actual vicepresidenta fuese la pieza determinante: “Para mí, la que menos condiciones tenía para lograr algo así era Delcy”, explicó, al señalar que su cargo carece de poder estructural sólido.
El analista apuntó directamente a Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, como una de las figuras con mayor capacidad de maniobra.
Si me obligan a decir que no fue Delcy, entonces diría que fue Jorge Rodríguez”, afirmó, describiéndolo como el actor con mayor control real del Estado: “En este momento, él es el dueño de Venezuela; si Jorge no autoriza, nadie tose”, afirmó.

Céspedes Morillo añadió que otro aspecto clave fue la precisión logística del operativo. Según el consultor, la rapidez con la que se ejecutaron los movimientos solo pudo lograrse con información en tiempo real desde el anillo más cercano de seguridad. “Tenía que haber alguien transmitiendo: van a salir, están saliendo, ya salieron”, describió, que la distancia entre puntos estratégicos exige una coordinación perfecta entre desplazamientos terrestres y aéreos.
Irían por Padrino López
Insistió en la infiltración del círculo íntimo del poder, incluyendo la presencia de personal cubano en la seguridad presidencial, una realidad que se remonta a los tiempos de Chávez y que fue negada por Miraflores. “Siempre se supo que había cubanos ahí desde Chávez”, aseguró.
El analista también se refirió a la estrategia estadounidense de las “4D”. La primera, explicó, fue el descabezamiento: “La cabeza no está ahí, se llevaron a Maduro”; la segunda, el desplazamiento, que habría comenzado con la salida del componente cubano; y la tercera, a su entender, apuntaría al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, por representar el verdadero poder militar organizado. “Para democratizar Venezuela, tienen que quitar a Padrino”, sentenció.
