El diario plural del Zulia

El portaaviones “Gerald R. Ford” aumenta la presión para quebrar al Gobierno de Maduro

La embarcación con capacidad para más de 75 aviones reúne un grupo de ataque con considerable poder de fuego. El internacionalista Juan Francisco Contreras considera como un hecho “bastante grave” la cercanía de la portentosa nave militar en aguas caribeñas. Su colega Víctor Rodríguez no cree que haya una intervención “clásica” en el sentido de la expresión. El abogado Jesús Eduardo Troconis ve esa intervención como un “pecado mortal”

El portaaviones más grande del mundo, con capacidad para más de 75 aeronaves, entró en el área de responsabilidad del Comando Sur (SouthCom) de EE. UU. el 11 de noviembre.

De acuerdo con la información difundida por la Marina de Estados Unidos, el USS Gerald R. Ford ingresó al área de operaciones del SouthCom, que incluye parte de los océanos Atlántico y Pacífico.

Ya se acerca al mar Caribe y se sumará al gran despliegue naval y aéreo que desde mediados de agosto opera en esas aguas latinoamericanas, para “combatir el narcotráfico”.

Gran expectativa gira en relación con la posible llegada del USS Gerald R. Ford al Caribe. Se trata del portaaviones más poderoso del planeta, un grupo de ataque que incluye destructores lanzamisiles clase Arleigh Burke, cazas F/A 18 Super Hornet, aviones de guerra electrónica Growler y helicópteros antisubmarinos, además de las 75 aeronaves, un despliegue de fuerza capaz de disuadir oponentes sin tanto esfuerzo.

De desplazarse esta “ciudad móvil” hasta el mar caribeño, ¿escalará la tensión entre Venezuela y EE. UU.? ¿Se plantea una intervención? ¿Habrá el aumento de la disuasión?

Internacionalistas entrevistados por Versión Final responden a estas inquietudes que causan cierta preocupación en la población venezolana, dado que se trata de un despliegue de fuerza que infunde temor por el poder de fuego que reúne esa enorme embarcación norteamericana.

Disuasión para “cambiar las cosas”

Juan Francisco Contreras, presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela (Codeiv), considera “preocupante” la eventual llegada del USS Gerald R. Ford al mar Caribe.

Se trata de una movilización muy importante de fuerzas militares. No solamente el tema del portaaviones, se están utilizando aviones F-35 y eso creo que hay que pensarlo, hay que meditarlo, hay que entenderlo como un hecho bastante grave”, aseveró Contreras.

A su juicio, Venezuela “tiene que reflexionar sobre la magnitud de lo que significa que esos equipos y armamentos militares estén cerca” del país, lo que podría generar, apunta, “una incursión militar en el territorio venezolano”.

Creo que se requiere que exista la madurez suficiente para analizar el caso y realmente corregir lo que se tiene que corregir. Creo que lo que ha sucedido en Venezuela en los últimos años es algo que va contra la historia, la naturaleza de Venezuela y de lo que representa Venezuela en el mundo” señala.

Agrega que “cada vez Venezuela se encuentra más aislada, cada vez Venezuela se encuentra mucho más fuera de lo que es la comunidad internacional, incluso en la región Venezuela, de ser un país que mantenía excelentes relaciones con todo el mundo, con todos los países vecinos, ahora prácticamente se encuentra en una situación de aislamiento, incluso con países que profesan ideologías similares a la que dice el gobierno de turno”.

También acota que los referidos armamentos y fuerza militar procedentes de EE. UU. “son en principio para disuasión, pero podría generarse un conflicto bélico con el cual el único perdedor sería el pueblo venezolano”.

En principio se trata de un proceso de disuasión para tratar de lograr que se cambien las cosas, se cambie el estado de las cosas que suceden en Venezuela e incluso que puedan respetarse los derechos humanos, se pueda respetar la democracia, y creo que eso sería el mejor escenario posible para el país”, dijo.

Contreras cree que “cualquier error” ante el despliegue de naves y aeronaves estadounidenses en el área del Caribe “puede provocar algún tipo de incursión en el país”.

Eso sería condenable y nefasto, porque esta situación que se ha venido presentando tuvo que haberse evitado desde hace mucho tiempo. Es importante que se piense en Venezuela la necesidad de un cambio para que el país vuelva a insertarse dentro de la comunidad internacional y sea un país respetado, que pueda tener relaciones con todos los países vecinos y con todos los países del mundo, sin priorizar el tema político e ideológico”, destacó el internacionalista.

Aboga por que “se produzca un cambio que pueda resultar beneficioso para todos los venezolanos y de alguna forma se evite la posibilidad de una intervención en Venezuela”.

Creo que se requiere responsabilidad de las personas que están manejando esta situación y que, sobre todo, las fuerzas militares entiendan que no tiene ningún sentido establecer la posibilidad de un enfrentamiento bélico con fuerzas que son infinitamente superiores a las venezolanas y que realmente generarían un resultado muy lamentable para Venezuela”, puntualizó.

Según Contreras, a pesar de que las fuerzas militares (de EE. UU.) están combatiendo el narcotráfico, “esa situación tiene repercusiones evidentemente políticas por la situación que existe actualmente en Venezuela”.

Una presión “en serio”

Para el internacionalista Víctor Rodríguez, la probable llegada del portaaviones más grande del mundo a las aguas caribeñas significa que la presión va “en serio”.

Hay una presión militar, lo que llaman la diplomacia de la fuerza. El uso de la fuerza no es tan inminente como la fuerza de la diplomacia. Yo creo que ellos están llevando a Maduro hasta el final, desde el punto de vista de presión y una solución pacífica”, afirmó.

El experto argumenta que “si no hay una solución pacífica”, Estados Unidos, que ha movilizado tantas fuerzas armadas en el Caribe, “no va a perder el esfuerzo que ha hecho”.

Además de haber forzado diplomáticamente a (Nicolás) Maduro y a su camarilla, al cartel de los Soles, de forzarlo a dejar el poder y a entregarlo, pasar a dar el paso a la democracia, va a haber un paso distinto a ello. De manera que la tensión puede escalar si no hay una solución negociada”, recalcó Rodríguez.

Dice que, de existir una intervención, no se trataría de “un ataque a Venezuela ni es una intervención en el sentido clásico de la expresión, desde el punto de vista jurídico”.

Sería más bien una acción en contra de un grupo delictivo que causa un daño a la región en cuanto a estabilidad y seguridad y después al país, a los Estados Unidos”, resaltó.

Piensa que podría haber “una extracción”, “para que rindan cuentas ante la justicia de los Estados Unidos”.

Intervención como “pecado mortal”

Jesús Eduardo Troconis, abogado venezolano, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad Carlos III de Madrid, también se pronunció sobre el despliegue naval estadounidense y la eventual llegada del USS Gerald Ford al Caribe.

Según Troconis, el arribo del inmenso portaaviones cerca de las costas venezolanas significa que EE. UU. está dispuesto a combatir el narcotráfico y el terrorismo, con el objeto de salvaguardar los derechos humanos fundamentales, tales como la salud, la democracia y la libertad.

El abogado especialista en materia internacional se refiere a la posibilidad de escalar el conflicto entre Caracas y Washington.

Podría escalar la tensión si Venezuela continúa usurpando el poder y aumentando la persecución a la sociedad civil que se constata fácil con el apresamiento o detención de los venezolanos que no pueden expresar sus conceptos libremente. Una situación semejante prueba de manera elocuente la quiebra del Estado de Derecho”, expone.

Asimismo calificó una intervención militar como “un pecado mortal innombrable desde la perspectiva del Derecho Internacional Público”.

En contraste sí podría presentarse una trasgresión brutal de la norma jurídica que activaría medidas o providencias jurídicas contenidas en el acerbo jurídico del Sistema Panamericano y en la Doctrina Francesa, la Intervención Multilateral y el obligatorio cumplimiento de la Responsabilidad del Estado de proteger sus ciudadanos”, sumó.

Troconis sostiene que la intervención unilateral constituye una vía a la que acudían las grandes potencias o imperios para poner orden en sus antiguas colonias.

Al día de hoy son acciones desdeñables, desaparecidas del paisaje político, porque el cambio de las circunstancias ha determinado avances en el Derecho, en general dada su naturaleza progresiva o evolutiva”, explica.

En todo caso, indica que los desplazamientos de barcos o buques de la Armada norteamericana en aguas libres es “conforme a derecho”.

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