Dinorah Figuera exige al chavismo transparencia sobre el número de presos políticos
La dirigente opositora Dinorah Figuera pidió transparencia en el proceso de liberación de presos políticos en Venezuela y advirtió que, en un eventual escenario de transición democrática, no debería permanecer ninguna persona detenida por razones políticas.
En un país que avanza hacia la transición democrática no debe haber presos políticos”, afirmó Figuera, quien además reclamó en sus redes sociales claridad sobre las cifras oficiales de excarcelaciones, frente a los registros verificados por organizaciones defensoras de derechos humanos.
La coordinadora de la delegación de la Asamblea Nacional electa en 2015 señaló que se mantienen vigilantes y realizan gestiones para avanzar en las liberaciones. “Es una gran demanda nacional que salgan en libertad todos los presos políticos y que la misma sea plena”, sostuvo.
Por su parte, el abogado Perkins Rocha expresó cautela ante los compromisos asumidos por integrantes de la mesa de diálogo para abordar la situación de los detenidos. Aunque dijo confiar en la voluntad de Figuera y Juan Miguel Mateus, delegado de la AN-2015, cuestionó que las liberaciones puedan quedar supeditadas a la conformación de un nuevo sistema de justicia.
Rocha, ex preso político, quien permanece bajo arresto domiciliario, advirtió que, de concretarse ese escenario, los más de 380 presos políticos que, según sus cifras, permanecen detenidos tendrían que esperar la reforma de algunas leyes, la instalación de un nuevo comité de postulaciones judiciales y la posterior escogencia de un nuevo Tribunal Supremo de Justicia.
Eso implicaría, como mínimo, quizás cinco o seis meses”, señaló el abogado, quien consideró, durante una entrevista con Venevisión, que ese plazo desvirtúa la urgencia de atender la situación de los detenidos.
Rocha recordó además que, según su planteamiento, una decisión política habría derivado en la detención de más de 3.000 venezolanos y llevado a más de 1.000 a centros penitenciarios. A su juicio, la liberación de los presos políticos debería formar parte de un proceso de restitución de los derechos humanos y no quedar condicionada a futuras reformas institucionales.
Además, la analista política Maibort Petit interpretó el llamado de Figuera como una advertencia a los países que acompañan el proceso de diálogo. Consideró que exigir transparencia en las liberaciones busca alertar sobre posibles actuaciones de mala fe de la contraparte y llamar la atención de los gobiernos que participan como acompañantes.
Petit sostuvo que hacer públicas estas preocupaciones constituye una acción de quien representa al sector democrático en la mesa de negociación y una invitación a los países acompañantes a revisar cada caso y exigir correctivos inmediatos.
Para la analista, la transparencia debe ocupar un lugar central en cualquier negociación relacionada con la libertad de los presos políticos.
