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Delcy hipoteca a Venezuela para domar a Trump y cosechar poder bajo su ala

“El modelo de gobierno remoto de Donald Trump para Venezuela es un fracaso para los venezolanos”, asegura Ignacio Montes de Oca, periodista, experto en conflictos. El también escritor argentino desmonta en un análisis porque el mandatario estadounidense aprueba con tanto énfasis la gestión de Rodríguez desde Miraflores: solo entre enero y febrero a su administración le quedaron casi 4.000 millones de dólares del negocio petrolero. “El problema de la libertad importada es que se paga en dólares y eso es justamente lo que Trump les retacea desde el 3 de enero”.

 

En un extenso análisis sobre la crisis en Venezuela bajo el esquema de tutelaje de Donald Trump, Ignacio Montes de Oca, uno de los expertos más reconocidos en materia de conflictos y temas geopolíticos en el mundo, ofrece su mirada en relación con lo que ocurre en nuestra nación.

"El modelo de gobierno remoto de Donald Trump para Venezuela es un fracaso para los venezolanos. Volvió la represión en la calle y sigue la pobreza, la inflación y la ausencia de inversiones. La dictadura se sigue afianzando y el futuro se ve negro, pero no es por el petróleo”, precisa de entrada quien fuera uno de los investigadores más reputados de Jorge Lanata, en su programa televisivo.

Bajo su óptica, tras meses de relativa calma luego de la salida de Nicolás Maduro, las protestas volvieron a las calles de Caracas y otras ciudades, al referirse a lo sucedido el pasado 9 de abril en Caracas, donde miles de trabajadores, jubilados y estudiantes y marcharon hacia Miraflores exigiendo salarios dignos y pensiones justas, pero la policía bloqueó el paso con gases lacrimógenos y detenciones, lo que generó imágenes de represión que rápidamente se viralizaron.

El choque entre trabajadores, sindicalistas y fuerzas armadas venezolanas ocurrió luego de que el chavismo aseguró que garantizaría el derecho a la protesta. (Foto: Javier Campos/NurPhoto via Getty Images)

Hay motivos para tanto enojo. El salario mínimo sigue congelado en 130 bolívares mensuales, equivalentes a menos de 30 centavos de dólar. La devaluación del bolívar superó el 50 % en el primer trimestre de 2026, y la inflación acumulada ya ronda el 70 % en los primeros tres meses del año. El poder adquisitivo se derrumbó: una familia necesita cientos de salarios mínimos solo para cubrir la canasta básica”, argumenta.

En otros indicadores que dibujan la compleja realidad de los venezolanos destaca una inflación se disparó al 617% anual. “Todo obedece a un factor: faltan dólares. Esto es una anomalía porque Venezuela es un país petrolero y con el aumento del precio del barril por la crisis en Medio Oriente la dictadura debería estar recibiendo un tsunami de dólares”, resalta.

Matemáticas de una crisis

Montes de Oca recuerda que el barril estaba U$S 65 y ahora U$S 100, y que ese 35% de diferencia significan U$S 35 millones más por día con una producción de un millón de barriles diarios, equivalentes a 12.775 dólares extra por año, descontando el costo de producción por barril de U$S 18, que con extras quedan en U$S 45/60.

El experto detalla que ese 35% adicional es sobre lo que el Estado venezolano venía cobrando y que le permitía sostener gran parte del presupuesto anual de U$S 20.000 millones. “¿Por qué faltan dólares entonces?”, se pregunta. La respuesta está en el esquema que diseñó Trump para administrar a Venezuela.

En sus palabras, luego de capturar y extraer a Maduro, Trump ordenó que las ventas de petróleo venezolano se realizaran a través de Estados Unidos y fueran comercializadas por los traders Vitol y Transfigura. Esas ganancias van directo a una cuenta del Tesoro a la que solo accede la Casa Blanca.

En las cuentas de Montes de Oca, en el el primer trimestre de 2026 Venezuela exportó 3 millones de barriles de petróleo. “Los dos primeros meses a U$S 65 y en marzo a U$S 100. Son cifras simplificadas y consideran el fin del descuento de US$ 15/20 que hacia China por barril para pagar la deuda de U$S 60.000 millones”, recuerda.

Para el comunicador luego hay que contar el “presente” que le hizo Delcy a Trump de un millón de barriles en enero y que provenía de los stocks acumulados. “No la vamos a complicar mucho. Entre ese regalo y los tres millones de producción hay cerca de U$S 3.300 millones de dividendos a repartir”, precisa.

De acuerdo con sus cuentas, con el barril a 65 dólares, Venezuela generaba 1.950 millones mensuales considerando ventas, impuestos sobre la producción, royalties, aportes a la ciencia, el deporte, la lucha contra las drogas o un tributo extraordinario si el precio del barril tenía un aumento abrupto.

En ese escenario PDVSA manejaba monopólicamente la producción y se aseguraba que el Estado cobrara la parte mayoritaria del negocio, pero –explica- que esto se acabó con la nueva Ley de Hidrocarburos que los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez se apuraron para aprobar por pedido de la Casa Blanca.

“El tributo pasó al 30% o menos, porque se comenzaron a aplicar estímulos a las inversiones que rebajan ese tributo hasta el 15%. Y ya no es necesario que PDVSA sea socio por lo que hay una segunda fuente de desfinanciamiento del estado venezolano y un traslado a los EEUU. Eso significa que en enero y febrero Trump se quedó con casi 4.000 millones de dólares limpios, porque el crudo que se vendió en esos meses quedó bajo control estadounidense. Esto sin contar las utilidades que le dejaron las ventas de ese millón de barriles enviados por Delcy”, señala.

Para la presidenta interna, Delcy Rodríguez, Venezuela debe tener relaciones con todos los socios posibles, incluyendo Estados Unidos. Fotos: AFP y Getty Images

¿Generoso Trump?

Con tanto dinero en ingresos petroleros, según Montes de Oca, desde Miraflores esperaban que Trump fuera generoso, pero no, en el primer trimestre le envió a Delcy solo U$S 500 millones y tampoco lo giró libremente: 300 millones entraron a través de subastas de divisas y 200 millones fueron destinados a pagar salarios y gastos esenciales.

Así se entiende mejor la falta de dólares que generó el derrumbe del Bolívar y el déficit del 6% del PBI. La inflación se explica además porque el Socialismo del Siglo XXI destrozó la producción local y Venezuela debe importar el 60% de los alimentos, el 20 % de los medicamentos. Esos productos deben pagarse en dólares y por lo tanto su precio se multiplica el llegar al mercado. Pensemos un momento: 500 millones en un trimestre en donde antes entraban casi seis mil millones. Esto explica a su vez por qué no hay margen para invertir en la infraestructura”, comenta.

Montes de Oca recuerda que el chavismo también destruyó el sistema energético, pues desde 2021 a hoy la producción eléctrica se mantuvo en los 34.000 MW, pero la red se volvió obsoleta. El resultado –añade- son apagones diarios que pueden durar más de 8 horas y que suman al descontento por un cambio que no cambió nada.

Por ello, el experto considera que resulta improbable que a la inversión extranjera le atraiga un país con salarios mínimos de 30 centavos de dólar con salarios promedio de 280 dólares en el sector privado y de entre 60 y 160 dólares en el público, que además son devorados a diario por una inflación que se descontrola.

¿Qué pasó con el Cartel de los Soles?

Montes de Oca señala que más allá del ingreso petrolero, aún bajo tutelaje, hay un ingreso que sigue intacto y es el producto de la economía delictiva que Delcy y Diosdado Cabello no han tocado y que, según sus cálculos, rondarían los U$S 8.200 millones anuales de tráfico de cocaína y lo que generan todo el resto de las ilegalidades.

De un día para el otro el Cartel de los Soles que originó la captura de Maduro se extinguió y Delcy dejó de ser un actor central del entramado criminal chavista. El Tren de Aragua pasó a ser el Metro de Aragua porque nadie lo volvió a ver. Aquí empieza la otra parte del problema. La inversión privada que no llegaba por la presencia del chavismo sigue sin llegar… por la presencia del chavismo”, apunta.

El periodista argentino recuerda que las empresas petroleras que son el corazón de la economía venezolana y que ese sector necesita al menos U$S 100.000 millones para recuperarse, destacando que esa es la cantidad de inversión directa y urgente para aumentar la producción a los valores pre chavistas de 3,5 mbd y es la única forma de aumentar ingresos que permitan recuperar tanto la infraestructura como la producción, el nivel salarial promedio y estabilizar las finanzas.

Para el experto desde que está a cargo “la dictadora interina apadrinada por Trump”, la cantidad de inversiones en el sistema petrolero de Venezuela sumó apenas U$S 1.400 millones, y gran parte de esos recursos provienen de reinversiones de utilidades de Chevron y Repsol.

"Ninguna de las grandes petroleras quiere ir a Venezuela y entonces aumentar la producción es una fantasía del mismo nivel que la que dice que Trump dominará el mercado mundial porque controla la mayor reserva de crudo del mundo. Hoy Venezuela produce el 1% del total global. Ayuda además que Trump tenga un manejo opaco de los fondos del crudo venezolano y no pague, por ejemplo, la deuda pendiente a favor de Conoco – Phillips por U$S 16.000 millones por fallos judiciales o que no libere fondos para la deuda externa venezolana de U$S 160.000 millones”, advierte.

 

Virreinato en Venezuela

De acuerdo con Montes de Oca, el problema esencial es que el modelo del “virreinato venezolano” se basa en un único hecho positivo para justificar todo el resto de las decisiones polémicas: sacar a Maduro del poder es suficiente para que todo el resto de ordene de manera mágica y no haya margen para la crítica.

Sin embargo, -enfatiza- la petroleras no quieren poner su dinero en un sistema político que no cambió en sus aspectos fundamentales y que entronizó a la segunda de Maduro para que el escenario de negocios sea el mismo o peor.

Delcy no solo era la vice designada por Maduro -en Venezuela el que gana las elecciones elije luego a su segunda -, sino que además fue la arquitecta del despojo de PDVSA y la jefa del SEBIN mientras Diosdado Cabello les ordenaba capturar, secuestrar y matar a miles de ciudadanos. Delcy sigue al frente, apoyada por Trump que además la llama públicamente ‘presidenta electa’ con lo que legitima el fraude de julio de 2024. Ese mensaje es definitivo para los ejecutivos petroleros y de otros rubros que podrían invertir en Venezuela: la ilegalidad está al mando”, recalca.

Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez, and Diosdado Cabello. Photo: PSUV

El chavismo cosecha más poder

En la opinión de Montes de Oca, el juego de simulaciones es claro: “Se anunció la salida de Padrino López del ministerio de defensa, pero en su lugar asumió el general Gustavo Enrique González López, el exjefe operativo del SEBIN y responsable de miles de arrestos, casos de torturas y desapariciones. Al frente del ejército pusieron al general Rubén Darío Belzares Escobar, otro ex SEBIN y experto en destrozar opositores. La frutilla del postre fue el regreso de Padrino al gabinete como ministro de Agricultura Productiva. El chavismo cosecha más poder a la sombra de Trump”, asegura.

Hay otros datos, expuestos por el esceritor, que asustan a cualquier inversor y refuerzan la idea de que sacaron a Maduro para rejuvenecer a la dictadura. Y apela a las cifras: en los días posteriores al nombramiento de Rodríguez como presidenta interina se anunció la liberación de los presos políticos y salieron 679, pero aún quedan 477

“El convertir al Helicoide en un museo no cambia en hecho que el sistema represivo está intacto y que los que fueron liberados no gozan de libertad porque se les restringe la libertad para hacer declaraciones públicas o participar en actividades políticas. Jorge Rodríguez se apuró a haber aprobar en la Asamblea una supuesta ley de Amnistía en la que participaron chavista del calibre de Nicolás Maduro Guerrero, el hijo del ahora habitante de un monoambiente en Brooklin. En la práctica, la amnistía fue otro simulacro para la tribuna”, refuerza.

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