Colectivos amedrentan a familiares de presos políticos frente a la Embajada de los EE. UU.
Las denuncias de hostigamiento contra familiares y defensores de presos políticos volvieron a generar preocupación en Venezuela, luego de que personas concentradas frente a la Embajada de Estados Unidos en Caracas reportaran la presencia reiterada de presuntos colectivos en las inmediaciones del campamento.
La alerta fue difundida inicialmente en redes sociales por Reporte Ya, a partir de una denuncia atribuida a familiares de personas detenidas por motivos políticos. Posteriormente, NTN24 reportó que los manifestantes denunciaron que estos grupos habrían pasado en varias oportunidades por la zona donde mantienen la concentración.
El episodio se produce en medio de una serie de denuncias registradas durante los últimos días y que tienen como elemento común las acciones de familiares, activistas y defensores que exigen la liberación de personas consideradas presos políticos.
Detención de activista tras acompañar movilización
Uno de los casos más recientes es el de Óscar Morales López, activista de 56 años que participó el 11 de septiembre en una movilización convocada por familiares de presos políticos hacia las inmediaciones del Palacio de Miraflores.
Al día siguiente, Morales fue interceptado en La Candelaria, Caracas, por sujetos sin identificación que se movilizaban en un vehículo sin placas, según denunciaron su familia y organizaciones de derechos humanos. Posteriormente fue trasladado a una sede de la Policía Nacional Bolivariana.
Morales fue liberado después de varias horas de detención. Tras recuperar su libertad, relató que fue trasladado entre distintas instalaciones policiales y aseguró que fue encapuchado durante parte del procedimiento. También afirmó que funcionarios le indicaron que su detención estaba relacionada con su participación en las manifestaciones del día anterior.
Su hija, Itani Morales, denunció que el caso demuestra que las persecuciones contra quienes defienden los derechos humanos no han desaparecido.
Familiares denuncian vigilancia en Caracas
El caso de Morales ocurrió mientras familiares de presos políticos mantienen acciones de protesta en distintos puntos de Caracas.
Quienes permanecen frente a la Embajada de Estados Unidos denunciaron la presencia de presuntos colectivos en los alrededores del campamento. De acuerdo con el reporte de NTN24, los manifestantes aseguraron que estos grupos habrían circulado varias veces por la zona, situación que interpretaron como una forma de intimidación.
La denuncia también ha sido difundida en redes sociales por activistas y dirigentes políticos, entre ellos el excomisario Iván Simonovis, quien ha seguido públicamente los casos relacionados con presos políticos y las condiciones de seguridad de quienes denuncian estas situaciones.
En este punto, sin embargo, no existe una confirmación independiente de que los grupos señalados hayan sido enviados por una autoridad gubernamental. Por ello, las acusaciones sobre su origen o instrucciones deben mantenerse como denuncias mientras no exista una verificación adicional.
ONU alerta sobre continuidad de estructuras de intimidación
Las denuncias adquieren mayor relevancia debido al informe divulgado este 16 de septiembre por la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas sobre Venezuela.
El organismo señaló que, pese a las liberaciones y otros cambios registrados durante 2026, estructuras vinculadas al aparato represivo venezolano permanecen en funcionamiento. La misión también mencionó a los colectivos y señaló que estos grupos civiles armados continúan siendo utilizados para intimidar a opositores.
El reporte de la ONU sostiene además que cientos de personas continúan detenidas arbitrariamente en Venezuela y advierte que las reformas implementadas hasta ahora no han significado una transformación completa de las estructuras de seguridad e inteligencia.
Una causa que mantiene a familiares en las calles
Las denuncias se producen después de varias jornadas de movilización de familiares de presos políticos, quienes han exigido información sobre sus seres queridos, revisión de sus casos y excarcelaciones.
El caso de Óscar Morales añadió una nueva preocupación para quienes participan en estas actividades: que las personas que acompañan públicamente las demandas de los familiares también puedan convertirse en objeto de vigilancia, intimidación o detención.
Por ahora, las denuncias sobre la presencia de presuntos colectivos frente a la Embajada de Estados Unidos permanecen como señalamientos de los familiares y manifestantes, mientras que la detención de Morales sí fue reportada por distintas organizaciones y medios, seguida de su posterior liberación.
La situación mantiene abierta la preocupación de familiares y defensores de derechos humanos sobre las condiciones para protestar y exigir la libertad de los presos políticos en Venezuela.
