Caótico cierre de centros electorales por negativa en entrega de actas
La furia crece en los centros de votación mientras cierran sus mesas a las 6:00 de la tarde, en medio de múltiples denuncias sobre la negativa para imprimir y entregar las actas de las máquinas a los testigos electorales, violando la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lope).
En el colegio Carlos Rincón Lubo, de la parroquia Cacique Mara, los electores protestan airadamente contra el coordinador del centro electoral, exigiendo la entrega del llamado “chorizo electoral”.
Kenneth Medina, dirigente juvenil, alertó que a las 7:00 p.m., se niegan a permitir la impresión de las actas, ya que alegan “órdenes del CNE”.
“Primera vez en la historia que no hay la entrega de chorizo electorales, primera vez que aquí no se le permite a la sociedad civil verificar papel por papel”, afirmó.
Lo mismo ocurre en la unidad educativa Consuelo Nava Tovar, del sector Cañada Honda, en donde decenas de votantes reclaman por las actas.
En dicho centro, el viernes ya se presentaron problemas durante la instalación mesas, cuando permitieron el ingreso de presuntos miembros de mesa con credenciales falsas.
Esta vez, el coordinador del CNE manifestó que no dará las actas a los testigos y ciudadanos, por lo que permanecerán en vigilia hasta que se cumpla el artículo 337 del reglamento de la Lope.
Al igual que sucede en los colegios Gabriela Mistral y Nuestro Libertador, ambos del sector Amparo. Cientos de ciudadanos se encuentran en las entradas de las unidades educativas exigiendo el cumplimiento de la ley.
En el Gabriela Mistral, a las 7:50 de la noche, permitirán acceder a cinco personas a cada aula para presenciar el recuento.
Por su parte, en el colegio Olga María Rubio, en la parroquia Venancio Pulgar, sector Barrio Obrero, en donde los ciudadanos aseguran a Versión Final que presuntos partidarios del oficialismo no dan acceso a las urnas para realizar el conteo de votos.
Además, al menos una decena de policías motorizados llegaron a la institución para desalojar a los enfurecidos votantes.
Según un ciudadano que prefiere mantener su identidad anónima, las autoridades de ese lugar también argumentan que “tienen esa orden”.



