Bloomberg: Bonos soberanos de Venezuela caen a su nivel más bajo en dos meses
Los bonos soberanos de Venezuela registraron este lunes una fuerte caída y alcanzaron sus niveles más bajos en dos meses, en medio de la expectativa de los mercados por la publicación de un informe sobre la sostenibilidad de la deuda del país y sus perspectivas económicas.
De acuerdo con información de Bloomberg, los títulos de deuda venezolana retrocedieron en todos sus vencimientos. Los bonos con vencimiento en 2027 cayeron por debajo de los 50 centavos por dólar por primera vez desde abril, mientras que los papeles emitidos por Petróleos de Venezuela (Pdvsa) también registraron pérdidas.
La caída se produce en un contexto de incertidumbre sobre el proceso de reestructuración de la deuda externa venezolana, estimada entre 150.000 y 200.000 millones de dólares. El Gobierno inició formalmente este proceso el mes pasado y contrató a la firma Centerview Partners como asesor financiero.
Los inversionistas esperan la publicación de un informe de sostenibilidad de deuda, documento que servirá de base para las futuras negociaciones con acreedores internacionales y que será clave para definir el alcance de una de las mayores reestructuraciones soberanas de las últimas décadas.
Analistas del mercado consideran que la falta de detalles sobre el contenido de este informe ha incrementado la cautela entre los inversionistas. Además, especialistas de Wall Street han expresado dudas sobre la rapidez con la que se elabora el documento, dado que Venezuela apenas ha retomado la publicación de algunos indicadores macroeconómicos y aún no ha realizado una auditoría independiente de sus cuentas ni solicitado asistencia al Fondo Monetario Internacional.
Desde mediados de mayo, cuando se anunció el inicio del proceso de reestructuración, los bonos soberanos venezolanos acumulan pérdidas cercanas al 6 %, revirtiendo parte del repunte que habían registrado a comienzos de año.
El avance de la reestructuración también enfrenta otros desafíos, entre ellos la necesidad de obtener autorización del Gobierno de Estados Unidos para iniciar negociaciones formales con los acreedores, debido a que las sanciones vigentes continúan limitando las operaciones relacionadas con nueva deuda y procesos de refinanciamiento.
