Apagones calientan la calle y Delcy pide no prender aires acondicionados
Los apagones volvieron a llevar a ciudadanos a las calles en distintos puntos de Venezuela. Durante la noche del miércoles 23 y la madrugada del jueves 24 de septiembre se registraron protestas en varias regiones del país, luego de jornadas marcadas por cortes prolongados, fluctuaciones y, en algunas comunidades, más de una interrupción del servicio eléctrico en un mismo día.
Los reclamos se extendieron por estados como Anzoátegui, Aragua, Carabobo, Trujillo, Falcón, Lara, Mérida, Miranda, Portuguesa, Guárico, Barinas y Zulia. En varias de estas entidades, los vecinos exigieron información sobre las causas de los apagones, horarios de racionamiento y soluciones ante una situación que afecta el descanso, el trabajo, las actividades comerciales y la conservación de alimentos y medicamentos.
En Portuguesa, por ejemplo, habitantes de Píritu denunciaron interrupciones durante varios días consecutivos, con cortes de hasta ocho horas. En Guárico, vecinos de Valle de la Pascua y Zaraza reportaron interrupciones que, según sus testimonios, pueden superar las 12 horas diarias. En Aragua también se registraron cacerolazos en comunidades de Maracay, mientras que en Anzoátegui hubo manifestaciones en distintos sectores de Barcelona.
Pero uno de los escenarios más críticos se concentra nuevamente en el Zulia, donde el problema eléctrico forma parte de la cotidianidad de miles de familias.
Zulia: doble tanda y protestas en Maracaibo
En Maracaibo y San Francisco, decenas de sectores amanecieron sin electricidad el jueves 24 de septiembre. Los reportes recopilados por medios locales señalaron que los cortes se prolongaron hasta siete horas continuas en algunas zonas y que varias comunidades recibieron una segunda tanda de racionamiento durante la madrugada.
La situación generó protestas ciudadanas. En sectores como San Jacinto se registraron cacerolazos durante la noche, mientras habitantes de otras comunidades también expresaron su descontento por la duración de los cortes y la falta de información precisa sobre los horarios.
Entre las zonas de Maracaibo que reportaron interrupciones estuvieron La Rotaria, San Miguel, San Rafael, Amparo, Bella Vista, Las Lomas, Santa María, Milagro Norte, San Jacinto, La Rosaleda, Las Tunas, Banco Mara, El Pinar y La Macandona.
El testimonio de una habitante del oeste de Maracaibo refleja la dimensión del problema. Sonia Villalobos relató que permaneció sin electricidad desde las 12:30 del mediodía hasta las 6:30 de la tarde y que el servicio volvió a suspenderse a las 12:30 de la madrugada.
"No nos dejan descansar. Esto que vivimos es terrible", denunció la ciudadana, quien cuestionó cómo pueden los trabajadores cumplir sus jornadas después de pasar la noche sin electricidad.
El malestar también llegó a la zona limítrofe entre Zulia y Mérida. La noche del jueves 24, ciudadanos de Caja Seca y Nueva Bolivia protestaron en el puente sobre el río Torondoy, en la carretera Panamericana, para exigir soluciones ante los constantes y prolongados apagones.
Acá la gente ya perdió el miedo, estamos agotados, ya esto es una falta de respeto", expresó una de las manifestantes durante la protesta.
Termozulia quedó afectada por una falla nacional
En medio de las protestas, el gobernador del Zulia, Luis Caldera, informó que una falla registrada en el Sistema Eléctrico Nacional afectó el funcionamiento de Termozulia durante el miércoles 23 de septiembre.
Caldera explicó que las plantas termoeléctricas de la entidad funcionan como respaldo del sistema nacional y que, ante alteraciones de alcance nacional, las unidades pueden salir de servicio como mecanismo de protección. Según su explicación, esta situación contribuyó a extender los horarios de racionamiento en el estado.
El mandatario regional indicó que las unidades Termozulia 1 y 4 se reincorporaron progresivamente y que la unidad 5 se encontraba en protocolo para volver a operar. También señaló que faltaba la incorporación de la Termozulia 2 para recuperar una generación cercana a los 770 megavatios que, según sus declaraciones, se había alcanzado durante la semana anterior.
La explicación oficial ayuda a entender por qué los cortes aumentaron durante las últimas horas en el Zulia, pero no ha calmado el reclamo de los ciudadanos, que cuestionan principalmente la falta de un cronograma claro y la duración de las interrupciones.
Delcy pide bajar el consumo
En medio de esta nueva ola de apagones, Delcy Rodríguez regresó al país procedente de Nueva York, donde participó en la Asamblea General de Naciones Unidas, y acudió al Centro Nacional de Despacho de Energía Eléctrica para revisar la situación del sistema.
La funcionaria aseguró que la demanda eléctrica nacional superó los 16.400 megavatios, un nivel que, según sus declaraciones, no se registraba desde 2017. Rodríguez vinculó este incremento con las elevadas temperaturas y pidió a los ciudadanos colaborar con el ahorro energético.
Yo sé que cuando uno tiene calor lo primero que hace es encender el aire acondicionado", afirmó Rodríguez, antes de pedir a la población que reduzca el consumo de electricidad y participe en el plan de ahorro energético.
El llamado ocurre precisamente cuando buena parte de los reclamos ciudadanos está relacionada con las condiciones de calor que deben soportar las familias durante los cortes. En el Zulia, donde las altas temperaturas son habituales, permanecer varias horas sin aire acondicionado, ventiladores o refrigeración se convierte en uno de los principales efectos de los racionamientos.
La administración de Rodríguez sostiene que el aumento extraordinario de la demanda está relacionado con las temperaturas y el fenómeno climático denominado "Superniño". Otros sectores, incluidos dirigentes opositores y expertos citados por medios, atribuyen la crisis también al deterioro acumulado de la infraestructura y a problemas de generación y mantenimiento.
Un problema que vuelve a las calles
Las protestas de esta semana muestran que el problema eléctrico dejó de ser únicamente una falla del servicio para convertirse nuevamente en un reclamo ciudadano en diferentes regiones.
Uno de los puntos que más se repite entre las comunidades afectadas es la falta de información. En el Zulia, habitantes y dirigentes han cuestionado que no exista un cronograma preciso que permita conocer cuándo serán suspendidos los circuitos y durante cuánto tiempo permanecerán sin electricidad.
Para las familias, la incertidumbre complica todavía más la situación: estudiantes deben organizar sus actividades alrededor de los cortes, los comercios enfrentan interrupciones de sus jornadas, los trabajadores dependen de la electricidad y los hogares corren el riesgo de perder alimentos, medicamentos y equipos eléctricos por las fluctuaciones.
Mientras las comunidades reclaman respuestas y las protestas se multiplican, las autoridades aseguran trabajar en la recuperación de unidades de generación y llaman a reducir el consumo.
En las calles, sin embargo, el reclamo permanece: los ciudadanos quieren saber cuándo se irá la luz, cuánto durará el corte y cuándo podrán volver a contar con un servicio eléctrico estable.
