Análisis: Conflicto entre EE. UU. y Venezuela parece llegar a punto muerto
Imdat Oner, analista del Jack D. Gordon Institute y académico de la Universidad de Florida, asegura que las restricciones acompañan a Donald Trump y Nicolás Maduro, en el marco de una crisis que tiene al hemisferio en vigilia permanente.
Oner pone inicialmente sobre el tapete las limitaciones que sacuden a Miraflores.
En primer lugar, las confiscaciones de petróleo y el extenso bloqueo de petroleros representan un grave problema para Maduro. El bloqueo de las exportaciones lo afecta directamente. La mayor parte del crudo venezolano quedaría atrapado dentro del país, y aunque lograra salir se vendería con grandes descuentos a los comerciantes dispuestos a asumir el riesgo”, señala sobre la amenaza de Trump de impedir la circulación de buques petroleros sancionados.
Con gran parte del petróleo venezolano atrapado dentro del país, y la depreciación de ese mismo crudo por las condiciones de venta, el politólogo de origen turco presagia más dificultades económicas para los venezolanos de a pie y menos recursos para mantener la lealtad del círculo íntimo de Maduro y las fuerzas de seguridad.
El experto afirma que Venezuela se encuentra cada vez más aislada a nivel internacional. En su opinión, China y Rusia siguen ofreciendo apoyo retórico, pero ese apoyo no se ha traducido en ayuda material significativa. “Maduro ha luchado para convertir la presión estadounidense en una crisis internacional más amplia o para convocar al Consejo de Seguridad de la ONU a limitar las acciones estadounidenses”, reafirma.
En tercer lugar, menciona que la moral militar es una vulnerabilidad emergente. Los altos mandos se mantienen leales, en gran medida porque su fortuna depende de la supervivencia de Miraflores. “Pero la lealtad en la cima no garantiza la moral en todos los rangos. La presión económica sostenida y la escalada militar estadounidense podrían erosionar la cohesión con el tiempo, incluso si los altos líderes se mantienen leales”, añade.
Las limitaciones de la Casa Blanca
Del lado estadounidense, Trump enfrenta sus propias limitaciones, afirma.
La más inmediata, enfatiza, es el Congreso.
Cualquier acción militar directa requeriría autorización, y la administración no la ha obtenido. A medida que la narrativa cambia del narcotráfico y las amenazas a la seguridad hacia las acusaciones de ‘petróleo robado’, el argumento para el uso de la fuerza se vuelve aún más difícil de convencer en el Capitolio”, comenta.
En segundo lugar, destaca las preocupaciones básicas en el país: La inflación, la asequibilidad y el desempeño económico general dominan las prioridades de los votantes, no un potencial cambio de régimen en Venezuela. “Como confirmó Susie Wiles en su entrevista, quiere que el presidente se centre más en la economía y menos en la política exterior”, advierte.
Finalmente, destaca el costo y la sostenibilidad. “Mantener importantes activos navales y aéreos desplegados en el Caribe es costoso. Si Maduro permanece en el poder mientras las fuerzas estadounidenses permanecen en la región durante un período prolongado, aumentará la presión tanto de demócratas como de republicanos para justificar lo que Estados Unidos obtiene a cambio”, insiste.
“Veremos cómo se desarrollan estas limitaciones y si terminan dejando fuera de juego a una de las partes a corto plazo”, concluye.
