Amnistía Internacional: “Hay un iceberg de represión muy profundo en Venezuela"
La secretaria general de Amnistía Internacional (AI), Agnès Callamard, advirtió que los mecanismos de represión en Venezuela permanecen prácticamente intactos, pese a las medidas adoptadas tras la captura de Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero durante una operación estadounidense.
En una entrevista con EFE en Bogotá, donde participa este lunes en un acto, Callamard reconoció que durante los últimos seis meses se han registrado algunos avances en materia de derechos humanos, principalmente por la liberación de personas que permanecían detenidas.
Sin embargo, consideró que estos cambios podrían ser superficiales y reversibles debido a que, según su análisis, las estructuras que permitieron la represión continúan vigentes.
Los mecanismos de represión no han cambiado: son las mismas personas, las mismas leyes, las mismas instituciones, la misma policía: nada ha cambiado”, afirmó.
La secretaria general de AI señaló que los elementos que, a juicio de la organización, permitieron que la represión se desarrollara de manera sistemática en Venezuela continúan presentes.
En ese sentido, sostuvo que el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, no ha adoptado medidas suficientes para modificar de manera profunda esos mecanismos.
Callamard destacó las excarcelaciones registradas después de la captura de Maduro y la posibilidad de que algunas personas hayan podido regresar a Venezuela.
Celebramos el hecho de que la gente haya sido liberada. Es un cambio formidable, particularmente para ellos y sus familias”, manifestó.
No obstante, expresó preocupación porque estos avances puedan revertirse rápidamente si no están acompañados de transformaciones institucionales.
Tras la detención de Maduro, el gobierno de Rodríguez anunció un proceso de excarcelaciones que se ha extendido durante el año y promovió una ley de amnistía que, según las autoridades, benefició a más de 8.000 personas. Callamard señaló que una parte importante de los beneficiarios ya se encontraba en libertad, aunque con restricciones.
“Nos preocupa mucho que la punta del iceberg se pueda ver un poco mejor, pero hay un iceberg de represión muy profundo que no está cambiando”, afirmó.
Maduro enfrenta en Estados Unidos cargos relacionados con una presunta conspiración para importar cocaína y la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, dentro de una acusación que también hace referencia a una trama de narcoterrorismo y corrupción.
Callamard cuestionó que el proceso judicial contra el exmandatario venezolano en Estados Unidos pueda representar justicia para las víctimas venezolanas.
En este momento, Maduro se enfrenta a jueces en Estados Unidos en condiciones que equivalen a un secuestro. Eso no es justicia para el pueblo de Venezuela”, sostuvo.
La secretaria general de AI afirmó que Maduro debería responder en Venezuela por los presuntos crímenes de lesa humanidad atribuidos a su gobierno.
A su juicio, esa rendición de cuentas difícilmente ocurrirá en Estados Unidos y señaló que tampoco existen, por ahora, indicios suficientes de que vaya a producirse un proceso de este tipo en Venezuela.
La justicia para el pueblo consiste en que él rinda cuentas por los crímenes que cometió contra el pueblo de Venezuela”, concluyó.
