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ABC revela vínculos del “bolichico” Alejandro Betancourt con Rusia, en medio del tutelaje de Trump

Un informe reconstruye los negocios del empresario venezolano con Gazprombank y su participación en la petrolera mixta Petrozamora

El empresario venezolano Alejandro Betancourt, quien actualmente ocupa un papel relevante en la estrategia petrolera de Estados Unidos para Venezuela, construyó parte de su trayectoria en el sector energético mediante negocios vinculados con intereses rusos, de acuerdo con un informe elaborado por investigadores venezolanos en Washington y reseñado por ABC.

La investigación ubica uno de los principales nexos en Gazprombank Latin America Ventures, una sociedad constituida en Países Bajos que permitió canalizar la participación de Betancourt y sus socios junto al banco ruso Gazprombank en Petrozamora, empresa mixta que operaba campos petroleros junto a Pdvsa.

En esa estructura, el Estado venezolano mantenía el 60 % de la participación, mientras que la sociedad vinculada a Gazprombank controlaba el 40 %. Los derechos sobre los campos del lago de Maracaibo comenzaron en 2012 y posteriormente fueron ampliados. Según informaciones publicadas en 2022, Gazprombank transfirió su participación a Pdvsa.

El vínculo con Rusia adquiere especial relevancia en el contexto actual, debido a que la Administración de Donald Trump ha presentado su estrategia petrolera venezolana como una vía para reducir la influencia de Moscú y Pekín en el país. Al mismo tiempo, funcionarios estadounidenses han descrito a Betancourt como un "operador probado" para incrementar la producción petrolera.

Su empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) quedó así relacionada con una operación sobre campos que, según cifras citadas por la Administración estadounidense, concentran alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas.

Una sociedad con Gazprombank

Los antecedentes empresariales se remontan a 2011, cuando Betancourt, Pedro Trebbau y Francisco Convit constituyeron Derwick Oil & Gas en Barbados. De acuerdo con OCCRP y los documentos recogidos por el informe, la compañía terminó vinculándose con Gazprombank mediante Gazprombank Latin America Ventures.

Los intereses de Betancourt y sus socios no aparecían directamente bajo el nombre de Derwick dentro de Petrozamora, sino a través de esa estructura compartida con el grupo ruso.

Documentos bancarios citados en la investigación también registran movimientos de dinero entre las partes. Una carta firmada por Betancourt en abril de 2013 ordenaba transferir 12,9 millones de dólares a Gazprombank Latin America Ventures. Posteriormente, investigaciones de OCCRP documentaron la asociación empresarial y movimientos de fondos mediante cuentas suizas y sociedades offshore.

El informe también señala que, en abril de 2013, Derwick Oil & Gas se comprometió a prestar 35 millones de dólares a Gazprombank Latin America Ventures. Boris Ivanov, entonces alto ejecutivo de Gazprombank, firmó por la sociedad receptora.

Acusaciones que no han sido probadas

La relación empresarial también estuvo rodeada de señalamientos sobre un supuesto esquema de blanqueo de capitales. En 2017, el portal Infodio afirmó, citando fuentes conocedoras de las operaciones, que Derwick habría aportado hasta 300 millones de dólares y que parte de esos recursos habría sido incorporada a Petrozamora para presuntamente lavar dinero.

Esa acusación no ha sido establecida judicialmente. Las investigaciones posteriores citadas en el informe documentaron movimientos financieros y estructuras societarias, pero no determinaron como hecho probado que Petrozamora haya sido utilizada para blanquear capitales.

Otro documento bancario mencionado en la investigación ofrece una versión sobre el salto de Betancourt desde el negocio eléctrico hacia el petróleo. Según un informe interno elaborado por responsables del banco CBH en 2013, Betancourt y sus socios habían suministrado grandes generadores durante la crisis eléctrica venezolana y, posteriormente, habrían recibido facilidades para ingresar al negocio petrolero.

El mismo documento calculaba una explotación superior a 100.000 barriles diarios y atribuía a Petrozamora la posibilidad de comercializar directamente parte de su producción. ABC aclara que esas cifras formaban parte del relato elaborado por los banqueros sobre sus clientes.

Los contactos rusos

En noviembre de 2013, el entonces presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, presentó en Caracas a Alexander Muravov y Boris Ivanov, ambos vicepresidentes de Gazprombank, como responsables financieros relacionados con Petrozamora.

Ivanov había dirigido anteriormente Gazprom Exploration and Production International, una compañía dedicada a las operaciones internacionales de petróleo y gas del grupo Gazprom.

La propia naturaleza de Gazprombank también explica la importancia de la conexión. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó al banco en noviembre de 2024 y señaló que era utilizado por el Gobierno ruso para operaciones financieras relacionadas con su esfuerzo bélico en Ucrania.

No obstante, Gazprombank y Gazprom son entidades diferentes. La relación empresarial documentada en el caso de Betancourt corresponde al banco ruso y a sus vehículos de inversión, no directamente a la compañía energética Gazprom.

Betancourt ha rechazado algunas interpretaciones sobre estos vínculos y sostuvo anteriormente que Derwick Oil & Gas y Gazprombank no mantenían una sociedad conjunta. Los registros empresariales citados por las investigaciones muestran, sin embargo, la participación de Derwick Oil & Gas y GPB Global Resources en Gazprombank Latin America Ventures.

De Moscú a Washington

Los contactos de Betancourt no se limitaron al ámbito empresarial ruso. Una investigación de OCCRP registró más de 70 vuelos europeos realizados en 2019 por un avión Falcon 2000 vinculado al empresario, entre ellos varios con destino a Moscú. Los registros permiten confirmar los desplazamientos, pero no determinan quién viajaba en la aeronave ni con quién pudo reunirse.

Ese mismo año, durante la crisis política venezolana, Betancourt se acercó al entorno de Juan Guaidó y viajó a Moscú con una carta destinada a intentar convencer al Gobierno ruso de retirar su respaldo a Nicolás Maduro.

La gestión no prosperó. Posteriormente, las autoridades venezolanas le quitaron el control de su participación en Petrozamora y actuaron sobre algunas de sus propiedades.

El episodio refleja que, aunque Betancourt mantuvo importantes contactos empresariales en Rusia, su relación con Moscú no puede describirse únicamente como un alineamiento político permanente.

Investigaciones judiciales

La trayectoria empresarial de Betancourt también ha estado bajo escrutinio judicial en distintos países. La Audiencia Nacional de España mantiene una investigación por presunto blanqueo de capitales y fraude fiscal, aunque el empresario no ha sido acusado formalmente.

En Suiza existe además una investigación por presunto blanqueo de capitales, mientras que en Estados Unidos su nombre apareció relacionado con pesquisas sobre el supuesto desvío y lavado de fondos de Pdvsa. El empresario nunca ha sido imputado en ese caso y, según la información recogida por ABC, la investigación federal más reciente quedó paralizada este año.

Tras años de disputas, Betancourt recuperó posteriormente intereses en el negocio petrolero venezolano junto al empresario estadounidense Harry Sargeant. El informe señala que en 2024 NABEP formalizó nuevos acuerdos con Pdvsa sobre campos relacionados con el área de Petrozamora.

Betancourt y sus abogados han negado reiteradamente cualquier actividad ilícita y sostienen que sus negocios y patrimonio tienen un origen legítimo.

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