Zapatero desafía nueva tasación de joyas halladas en su oficina
La defensa del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero ha levantado la voz ante la posibilidad de una nueva tasación de más de 60 joyas halladas en una caja fuerte de su oficina en mayo, en el marco de la investigación del caso Plus Ultra. La defensa, encabezada por el abogado Víctor Moreno, ya ha recursado la decisión del juez José Luis Calama de encargar esta valoración a la joyería Yanes, argumentando que no comprenden la “necesidad” ni la “utilidad” de esta diligencia.
Zapatero sostiene que la joyería Ansorena, que valoró las piezas en más de 1,3 millones de euros, ya realizó un análisis exhaustivo “pieza a pieza”. Aunque el expresidente discrepa de las conclusiones de Ansorena, considera que su estimación es inferior y que el nuevo encargo carece de justificación.
La defensa también señala que el informe de Ansorena no incluye detalles como la identificación del fabricante, lo que podría indicar que las joyas no contienen marcas distintivas. Además, cuestionan la motivación del juez para ordenar un nuevo informe, argumentando que el auto no explica adecuadamente por qué se requiere esta diligencia adicional.
En el escrito presentado ante la Audiencia Nacional, la defensa de Zapatero recuerda que el director de Yanes hizo declaraciones públicas sugiriendo que el conjunto de joyas podría valer “un par de millones de euros”, lo que, según ellos, podría influir en las conclusiones que la joyería alcance al respecto. Por ello, piden la designación de un nuevo perito distinto a Yanes.
Este movimiento se produce tras la orden del juez Calama de realizar una nueva tasación, a solicitud de la fiscal del caso, quien busca determinar el valor actual de mercado de las joyas y la fecha en que fueron engarzadas, ante sospechas de que su precio podría ser considerablemente mayor al estimado por Ansorena.
Zapatero, en un escrito dirigido al juez, aclaró que doce de las piezas más valiosas, adornadas con rubíes, esmeraldas y zafiros, fueron un regalo personal del fallecido rey saudí Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud en 2007, que aceptó por “deferencia” y que ha guardado junto a otras joyas familiares y regalos de amigos “sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material”.
Por el hallazgo de estas piedras preciosas, el expresidente está bajo investigación por un presunto delito fiscal y contrabando en una pieza separada del caso Plus Ultra. En la investigación principal, el magistrado lo indaga como parte de una supuesta trama de tráfico de influencias que habría generado beneficios económicos a cambio de su mediación en el rescate de 53 millones de euros otorgados a la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia de coronavirus.
¿Logrará la defensa de Zapatero frenar la nueva tasación o se verá obligada a aceptar las decisiones del juez?
