Ventas se desploman hasta 70 % en Doral tras el aumento de los operativos migratorios
Doral enfrenta un creciente impacto económico y social debido al aumento de los operativos federales de inmigración. Empresarios y residentes aseguran que el temor a ser detenidos ha reducido la actividad comercial, afectado los ingresos familiares y obligado a algunos trabajadores a abandonar sus empleos.
Según El Nuevo Herald, varios negocios han registrado fuertes caídas en sus ventas. Katia Rios, propietaria de Pipo Burgers, afirmó que los ingresos del restaurante disminuyeron 70% porque muchos clientes han dejado de salir de sus casas.
Otros comerciantes también reportan pérdidas de personal. Angélica Yepez, copropietaria de un restaurante en Doral, dijo que pasó de tener siete empleados a solo uno después de que seis trabajadores renunciaran por miedo a ser detenidos, pese a contar, según explicó, con solicitudes de asilo pendientes.
La alcaldesa de Doral, Christi Fraga, expresó su desacuerdo con la forma en que se están desarrollando las operaciones, pero aclaró que la ciudad no tiene autoridad para impedir las acciones de los agentes federales de ICE. También señaló que las autoridades municipales no reciben aviso previo sobre los operativos.
El temor ha afectado igualmente a las familias. Algunos residentes han optado por mantener a sus hijos en casa y recurrir a clases virtuales, mientras en redes sociales circulan videos de detenciones y operativos en distintos puntos de la ciudad.
Ante la emergencia, organizaciones comunitarias crearon un fondo de ayuda para familias cuyos principales proveedores han sido detenidos. Los hogares elegibles podrán solicitar hasta 1.000 dólares para cubrir gastos básicos como alquiler, alimentos, servicios públicos, medicamentos, pañales y cuidado infantil. Las solicitudes serían evaluadas en aproximadamente cinco días.
La situación se produce luego de que Doral aprobara su participación en el programa federal 287(g), que permite a ciertos agentes locales colaborar de manera limitada con la aplicación de las leyes migratorias. Sin embargo, funcionarios municipales han indicado que los policías de Doral aún no habían completado la capacitación requerida para realizar esas funciones.
Con una importante población venezolana e inmigrante, Doral se ha convertido en uno de los lugares del sur de Florida donde el impacto de los operativos migratorios resulta más visible. La combinación de detenciones, temor entre trabajadores y consumidores y caída de las ventas mantiene en alerta a comerciantes, familias y organizaciones comunitarias.
