Veintisiete civiles mueren en Gaza en busca de comida: crece la angustia y el hambre
Al menos 27 personas murieron el domingo en Gaza cuando fuerzas israelíes abrieron fuego contra una multitud que se agolpaba cerca de un centro de distribución de alimentos en el sur del enclave, según reportes de The Guardian, que cita como fuente a autoridades del grupo Hamás.
El incidente ocurrió cerca de una instalación operada por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, por sus siglas en inglés), una organización respaldada por Estados Unidos, en medio de una crisis humanitaria que se agrava cada día.
Este hecho se suma a una serie de tragedias similares ocurridas desde el 27 de mayo. De acuerdo con datos de la ONU, más de 1.400 personas han muerto intentando acceder a ayuda humanitaria en ese periodo. Muchas de estas muertes han ocurrido en las inmediaciones de centros operados por la GHF o durante el paso de convoyes. La organización sostiene que, en situaciones de descontrol, solo utiliza gas pimienta o disparos de advertencia para dispersar a las multitudes.
Yousef Abed, testigo citado por la agencia AP, relató que vio a varias personas sangrando en el suelo, pero no pudo auxiliarlas: “Los disparos seguían. Era imposible quedarse”.
La desesperación entre la población civil queda reflejada en los testimonios recogidos por Reuters. “Nos vamos a dormir con lágrimas en los ojos, con nuestro dolor, con la enfermedad. No encontramos tratamiento, no encontramos comida, no encontramos bebida… ¿Qué hemos hecho? Tenemos derecho a vivir como otros países”, expresó Khadija al-Musalha, una mujer desplazada.
Otro ciudadano, Yusuf al-Awawda, contó que había estado esperando comida desde temprano: “Vimos la muerte en nuestros ojos. Estábamos ahí desde las seis. Cuatro horas bajo el sol. Que Dios nos proteja”.
En total, 119 personas murieron en Gaza en las últimas 24 horas a causa de ataques israelíes, incluidos bombardeos y disparos contra civiles en busca de asistencia, según las cifras difundidas por Hamás.
La Media Luna Roja Palestina denunció que su sede en Khan Younis fue alcanzada por un bombardeo israelí, dejando un trabajador muerto y tres heridos. En la misma ciudad, una escuela que servía como refugio de desplazados también fue atacada, provocando al menos dos fallecidos.
Mientras tanto, el hambre se convierte en otra amenaza letal. Solo en el último día, seis personas murieron por desnutrición, lo que eleva a 175 el número de fallecidos por causas relacionadas con el hambre desde el inicio del conflicto, incluidos 93 menores de edad, según cifras también proporcionadas por Hamás. Organismos internacionales advierten que el ritmo de muertes por inanición ha aumentado drásticamente en julio.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (Cicr) hizo un llamado urgente para permitir un ingreso masivo de ayuda humanitaria. “Los hospitales y los pacientes necesitan más alimentos de lo habitual para contribuir a su recuperación”, señaló Hisham Mhanna, vocero de la organización.
Israel niega que exista una crisis de hambre y asegura que ha incrementado la entrada de asistencia en los últimos días. Sin embargo, organizaciones humanitarias denuncian que las restricciones persisten y que la ayuda no alcanza los niveles necesarios para atender a la población.
Desde el inicio de la ofensiva militar tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023 —en el que murieron unas 1.200 personas en Israel—, al menos 60.839 personas han fallecido en Gaza, según cifras proporcionadas por el grupo islamista.
