Ucrania refuerza su sistema energético ante un invierno difícil por los ataques rusos
Ucrania acelera los trabajos para reforzar su sistema energético ante la llegada del invierno, mientras los ataques rusos contra centrales eléctricas e instalaciones de gas se intensifican y crece la preocupación por posibles cortes de electricidad y calefacción durante los meses más fríos.
Varias instalaciones energéticas resultaron dañadas este sábado en Odesa, según la empresa DTEK, después de que una de sus centrales térmicas dejara de producir electricidad tras sufrir importantes daños. Los ataques se produjeron poco después de que Rusia rechazara una propuesta de alto el fuego y advirtiera sobre las condiciones que enfrentaría Ucrania durante el invierno.
La empresa estatal Naftogaz informó que sus instalaciones de extracción de gas fueron atacadas 13 veces durante una sola semana, elevando a 293 el número de ataques registrados contra este sector durante 2026, aproximadamente el doble que en años anteriores.
El ministro de Energía, Denis Shmihal, aseguró que preparar la infraestructura para el invierno es "una prioridad clave" y afirmó que los trabajos se mantienen de manera permanente para recuperar la capacidad de generación afectada por los ataques.
Según Shmihal, el sistema energético ucraniano puede cubrir actualmente unos 15 gigavatios de consumo mediante generación nacional e importaciones. Durante 2026 se han reparado cerca de 4,8 gigavatios de capacidad dañada y se espera recuperar otros 4 gigavatios antes de finalizar el año.
Ucrania también ha recibido más de 3.300 toneladas de equipos procedentes de centrales térmicas desmanteladas en Lituania y Alemania para contribuir a la reconstrucción de las instalaciones afectadas. Un total de 40 países colaboran con Kiev en la acumulación de equipos y fondos destinados a reforzar el sistema energético.
Las centrales nucleares continúan siendo una pieza fundamental de la red. Tres de los nueve reactores bajo control de Kiev se encuentran actualmente en mantenimiento, mientras otros cinco ya fueron reparados.
El país también ha instalado 1,8 gigavatios de generación a gas de menor escala y prevé incorporar otros 0,8 gigavatios antes de finalizar 2026. A esto se suma la construcción de estructuras de protección para puntos estratégicos de la red eléctrica, con unas 200 ya instaladas para reducir el impacto de drones y fragmentos de misiles.
La capacidad de las defensas aéreas será determinante para garantizar el suministro durante el invierno, especialmente ante la escasez de interceptores para misiles balísticos y el creciente uso de drones más rápidos por parte de Rusia.
El temor se mantiene debido a que durante el invierno anterior millones de ucranianos llegaron a pasar horas e incluso días sin electricidad ni calefacción, mientras el sistema llegó a registrar un déficit de aproximadamente 6 gigavatios en el momento más crítico de los ataques.
Pese a los riesgos, expertos consideran que Ucrania conserva cierto margen de estabilidad. El país puede importar hasta 2,5 gigavatios de electricidad desde Europa y continúa ampliando su generación mediante fuentes renovables, principalmente energía eólica.
En paralelo, Ucrania ha logrado almacenar unos 14.300 millones de metros cúbicos de gas, una reserva superior a la registrada durante el mismo período del año anterior. Los expertos y el Gobierno consideran que los depósitos subterráneos ofrecen una protección importante frente a los ataques rusos.
Mientras Kiev refuerza su infraestructura, las autoridades también han advertido que responderán a los ataques contra su red energética con acciones similares contra refinerías de petróleo y otras instalaciones estratégicas rusas.
