Trump suspende sanciones a Rusia y desafía a Zelenski
Donald Trump ha decidido suspender la aplicación de un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, aprobado por el Congreso hace un mes y que estaba a punto de entrar en vigor. La justificación del presidente estadounidense es que esta medida "redunda en el interés nacional" de los Estados Unidos, lo que marca un giro notable en la postura de Washington hacia el Kremlin.
La orden ejecutiva firmada por Trump establece que las sanciones permanecerán paralizadas "hasta nuevo aviso". Este cambio de dirección se produce en medio de un contexto internacional complejo, donde la presión sobre Moscú por su invasión a Ucrania parece estar disminuyendo.
El paquete de sanciones, conocido como la 'Ley Graham', fue impulsado por el difunto senador republicano y recibió respaldo bipartidista en el Congreso. Su objetivo era aumentar la presión sobre Rusia a través de medidas dirigidas a los principales compradores de petróleo y gas del Kremlin, así como imponer aranceles a naciones como China e India.
Sin embargo, la reciente decisión de Trump refuerza un cambio de enfoque hacia Moscú, que se ha evidenciado con el reciente acuerdo para importar diésel ruso, a pesar de las restricciones vigentes. Este movimiento contrasta con la creciente distancia de Washington respecto a Ucrania, donde el liderazgo de Volodimir Zelenski ha sido cuestionado abiertamente por la Casa Blanca.
Recientemente, Trump ha declarado que Zelenski "no es un buen tipo" para negociar y que, si se llegara a un acuerdo, "no será con él". Estas críticas han sido bien recibidas por el Kremlin, que observa con satisfacción el distanciamiento entre Estados Unidos y Ucrania.
Así, la política exterior de Trump parece estar tomando un rumbo inesperado, dejando en el aire las expectativas de apoyo continuo a Ucrania en su lucha contra la agresión rusa.
