Trump se hunde en las encuestas: aprobación en su mínimo histórico
Con un 36 por ciento de aprobación, el presidente Donald Trump enfrenta hoy su peor momento en las encuestas, un descenso alarmante en medio de una creciente insatisfacción de los votantes estadounidenses. Este dato, revelado por un sondeo de la cadena conservadora Fox News, indica que el 64 por ciento de los entrevistados desaprueba su gestión.
El descontento se siente especialmente entre los votantes más jóvenes, aquellos con menores ingresos, los no blancos y quienes no poseen un título universitario. En estos sectores, la caída de apoyo es notable, evidenciando un cambio de percepción que podría ser decisivo para su campaña de reelección en 2024.
Los problemas económicos son el talón de Aquiles de Trump. Un 70 por ciento de los encuestados califica negativamente su desempeño en la economía, mientras que 69 por ciento rechaza su manejo de los aranceles y 64 por ciento critica su política exterior. En el ámbito de la inmigración, el 56 por ciento también se muestra insatisfecho.
La situación se complica aún más tras la reciente escalada de la inflación en septiembre, un golpe duro para los estadounidenses que viven de cheque en cheque. La Oficina de Estadísticas Laborales reportó que los precios de la gasolina aumentaron un 9.1 por ciento en ese mes, contribuyendo a más de la mitad del incremento general del índice de precios al consumidor (IPC). En los últimos 12 meses, el combustible ha subido un 34.2 por ciento.
La campaña de reelección de Trump prometió reducir los precios desde el primer día de su mandato. Sin embargo, la guerra que él mismo provocó con Irán ha creado un clima de tensiones globales en el mercado del petróleo, lo que ha repercutido en los costos internos de la gasolina y otros bienes.
A medida que se acercan las elecciones del 3 de noviembre, donde se disputará el control del Congreso y otros cargos públicos, los republicanos enfrentan la posibilidad de perder el dominio en una o ambas cámaras ante los demócratas. Expertos advierten que el tiempo se agota para que Trump y su administración convenzan a los votantes escépticos de que la economía está en buen camino, cuando la realidad de sus bolsillos dice lo contrario.
