Trump sanciona a representantes de la UE por sus discursos contra el odio en internet
La administración de Donald Trump intensificó su pulso con Europa al anunciar la prohibición de entrada a Estados Unidos de cinco ciudadanos europeos, acusados de “coaccionar a plataformas estadounidenses a censurar, desmonetizar y suprimir opiniones estadounidenses con las que discrepan”.
La medida, anunciada por el secretario de Estado Marco Rubio, incluye al excomisario europeo de Mercado Interior Thierry Breton, impulsor de regulaciones para limitar la desinformación en redes como X, Meta y TikTok, así como a Clare Melford, Imran Ahmed y a las representantes de la ONG alemana HateAid, Josephine Ballon y Anna-Lena von Hodenberg, informa el periódico español El Diario.
La Comisión Europea expresó su “condena enérgica” frente a la decisión de Washington y recordó que “la libertad de expresión es un derecho fundamental en Europa y un valor central compartido con los Estados Unidos”. Bruselas anunció que ha solicitado aclaraciones a las autoridades estadounidenses y advirtió que responderá de manera “rápida y decisiva” para defender su autonomía regulatoria ante medidas consideradas injustificadas.
Rubio justificó la acción alegando que “durante demasiado tiempo, ideólogos europeos han liderado esfuerzos organizados para coaccionar a las plataformas estadounidenses y castigar opiniones estadounidenses a las que se oponen”, y subrayó que la administración Trump “ya no tolerará estos actos de censura extraterritorial”.
Desde Europa, la Comisión sostiene que “la UE es un mercado único abierto y basado en reglas, con el derecho soberano de regular la actividad económica de acuerdo con nuestros valores democráticos y compromisos internacionales”. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, calificó la medida de “inaceptable entre aliados, socios y amigos”.
La sanción estadounidense coincide con la multa de 120 millones de euros que la Comisión Europea impuso a la red social X por incumplir las obligaciones de transparencia establecidas en la Ley de Servicios Digitales (DSA). Esta normativa obliga a las plataformas digitales a garantizar mecanismos de denuncia de contenidos ilícitos, proteger a personas afectadas por acoso en línea, asegurar transparencia publicitaria y facilitar reclamaciones accesibles y gratuitas, entre otras obligaciones.
Breton es considerado el artífice de la DSA, que junto a la Ley de Mercados Digitales (DMA) ha permitido a Bruselas sancionar a gigantes tecnológicos como Apple, Meta, Google, Microsoft y Amazon.
En respuesta, Breton cuestionó la medida de Estados Unidos en X, comparándola con la “caza de brujas de McCarthy” y resaltando que “el 90% del Parlamento Europeo y los 27 Estados miembros votaron unánimemente a favor de la DSA”. Por su parte, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, afirmó que la ley europea “no tiene alcance extraterritorial y no afecta en absoluto a Estados Unidos”, y defendió la soberanía de los pueblos europeos para regular su espacio digital.
Analistas coinciden en que la sanción forma parte de la estrategia de la administración Trump para presionar a la UE en temas tecnológicos, luego de que Bruselas ajustara recientemente las normas de la Inteligencia Artificial ante la presión estadounidense, otorgando una moratoria de 16 meses a las prácticas de alto riesgo de IA, una decisión criticada por organizaciones de la sociedad civil como un retroceso en los derechos digitales fundamentales.
