Trump impulsa nueva fuerza militar para combatir cárteles y crimen organizado en Hispanoamérica
La Administración del presidente estadounidense Donald Trump avanza en la creación de una nueva estructura militar destinada a coordinar operaciones contra cárteles y organizaciones criminales transnacionales en América Latina, en un cambio significativo de la estrategia de seguridad de Washington para el continente.
La iniciativa contempla la creación de una Fuerza Conjunta del Hemisferio Occidental, vinculada al Mando Sur de Estados Unidos, con el objetivo de integrar capacidades militares, de inteligencia, vigilancia y cooperación con países aliados de la región.
De acuerdo con la información publicada por ABC, la nueva estructura busca facilitar operaciones conjuntas contra organizaciones dedicadas al narcotráfico, tráfico de personas y otras actividades delictivas que Washington considera amenazas para su seguridad nacional.
El proyecto contempla un mando permanente en Miami desde el cual se coordinarían recursos militares, inteligencia, vigilancia aérea, apoyo logístico y planificación de operaciones.
Guatemala y Honduras, entre los principales socios
Guatemala y Honduras aparecen como algunos de los países que podrían beneficiarse inicialmente de esta nueva estrategia, debido al fortalecimiento de su cooperación con Washington en materia migratoria, inteligencia y lucha contra el narcotráfico.
La propuesta pretende ir más allá de la tradicional cooperación militar estadounidense en América Latina, basada principalmente en entrenamiento, asistencia técnica e intercambio de información.
La nueva estructura permitiría, cuando exista autorización de los gobiernos involucrados, desarrollar operaciones combinadas con fuerzas de seguridad locales.
La Administración Trump considera que las organizaciones criminales ya no constituyen únicamente un problema asociado al narcotráfico, sino una amenaza para la seguridad estadounidense debido a su participación en el tráfico de drogas, armas, migrantes y dinero.
México, el principal desafío
México continúa siendo una pieza central de la estrategia estadounidense contra los cárteles, aunque representa uno de los escenarios más complejos para Washington debido a la sensibilidad política que existe en torno a cualquier operación militar extranjera dentro de territorio mexicano.
La cooperación entre ambos países se ha intensificado ante la presión de Trump para combatir a las organizaciones responsables del tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Sin embargo, cualquier operación militar estadounidense en México dependería de la autorización del Gobierno mexicano.
El escenario es diferente en varios países de Centroamérica, donde Washington encuentra mayor disposición para profundizar la cooperación en seguridad.
La nueva estrategia refleja así el interés de la Administración Trump en establecer una red regional de cooperación militar y de inteligencia para enfrentar a organizaciones criminales cuya actividad trasciende las fronteras nacionales.
