Trump impulsa cuentas de inversión para niños con aportes iniciales de 1.000 dólares
Más de 70 millones de niños en Estados Unidos están viendo abrirse ante ellos un futuro financiero prometedor gracias a las "Cuentas Trump", un programa que busca transformar la manera en que las nuevas generaciones construyen su patrimonio. La medida, impulsada durante el segundo mandato del presidente Donald J. Trump, se presenta como un hito en la historia del país, permitiendo a los menores de 18 años generar ahorros e inversiones desde una edad temprana.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha sido el principal gestor de esta ambiciosa iniciativa, que ha logrado inscribir a más de 60 millones de cuentas automáticamente hasta principios de octubre de este año, además de más de 8 millones adicionales a través de padres y tutores desde su lanzamiento el 4 de julio de 2026. Para activar estas cuentas, los padres deben usar la aplicación “Trump Accounts App” y así desbloquear los recursos reservados para sus hijos.
En una reciente celebración en la Oficina Oval, Trump destacó el impacto de este programa, que incluye una contribución inicial de 1.000 dólares para los niños elegibles. “Hoy celebramos nuestro siguiente paso histórico para garantizar que todos los niños estadounidenses tengan una oportunidad justa de alcanzar el Sueño Americano”, afirmó el presidente. La legislación, que fue aprobada por los republicanos, también incluye los mayores recortes de impuestos en la historia del país.
Desde su inicio, se han depositado más de 4.500 millones de dólares en estas cuentas, de los cuales 1.300 millones provienen de contribuciones iniciales, mientras que más de 600 millones han sido aportados directamente por familiares y amigos. La Casa Blanca estima que el 80% de las cuentas pertenecen a familias con ingresos anuales inferiores a 200.000 dólares, lo que democratiza el acceso a la generación de patrimonio.
La esencia del programa radica en su diseño colaborativo, donde padres, amigos y filántropos pueden contribuir al crecimiento financiero de los niños. Los empleadores pueden añadir hasta 2.500 dólares anuales, y las donaciones filantrópicas se depositan automáticamente, lo que convierte a las “Cuentas Trump” en un vehículo potente para el ahorro y la inversión a largo plazo.
Bessent argumenta que estas cuentas representan “el beneficio más importante para los jóvenes desde la Ley GI Bill”, que ayudó a millones de veteranos a acceder a educación y vivienda. La iniciativa busca integrar a toda una generación en el crecimiento del capital, especialmente en un país donde alrededor del 38% de los hogares no tienen acceso al mercado bursátil.
La respuesta de la comunidad empresarial ha sido contundente, con más de 70 empresas comprometidas a aportar a las “Cuentas Trump” de sus empleados. Filántropos como Michael y Susan Dell han prometido más de 6.000 millones de dólares para apoyar a 25 millones de niños, lo que refuerza la visión de un futuro donde la educación financiera sea parte integral del crecimiento infantil.
Sin embargo, Bessent aclara que estas cuentas no reemplazan los beneficios de la Seguridad Social, sino que actúan como un complemento financiero que puede ser utilizado en educación superior, iniciar un negocio o incluso como un ahorro para la jubilación. Así, las “Cuentas Trump” se presentan como una herramienta crucial para empoderar a las futuras generaciones y asegurar su bienestar financiero.
