Trump defiende su política migratoria ante caída de apoyo entre hispanos
En una conversación con periodistas en el jardín sur de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump defendió su controvertida política migratoria, a pesar de un notable descenso en su apoyo entre los votantes hispanos. "Tenemos que hacer lo que tenemos que hacer", afirmó el mandatario al ser cuestionado sobre su estrategia en este ámbito, insistiendo en que su Administración se enfoca en deportar a individuos con antecedentes penales.
Trump, quien se mostró confiado en su apoyo entre los latinos, declaró: "Sigo teniendo el apoyo de los votantes latinos". Sin embargo, esta afirmación choca con los resultados de una reciente encuesta en Texas, que reveló que solo el 33% de los votantes hispanos aprueba su gestión. Este sondeo, realizado entre 1.000 votantes hispanos probables, también mostró que 18% de aquellos que respaldaron a Trump en 2024 ahora desaprueban su administración.
La encuesta subraya un rechazo considerable a su política de deportaciones: casi dos tercios de los consultados indicaron que serían menos propensos a apoyar a un candidato que respalde dicha política. A pesar de estos datos, Trump se mantiene firme en su creencia de que su base de votantes sigue siendo sólida, afirmando que, si se realizaran elecciones en este momento, obtendría una ventaja del 25% en los votos.
La defensa de Trump llega en un contexto donde su Gobierno intensifica la aplicación de leyes migratorias. En agosto, ICE detuvo a cerca de 51,000 personas, marcando el tercer récord mensual consecutivo. No obstante, el número de deportaciones se ha mantenido en torno a 1,200 por día, en parte debido a que un número creciente de detenidos no tiene antecedentes penales, presenta solicitudes migratorias pendientes o enfrenta otros obstáculos legales para su expulsión inmediata.
Además, los datos ponen en tela de juicio la caracterización que hace Trump sobre los perfiles de los detenidos. En julio, menos de una cuarta parte de los arrestados tenía condenas penales, en contraste con casi 60% en diciembre de 2024. Esta discrepancia revela una realidad que podría complicar aún más la narrativa del presidente sobre la inmigración y la seguridad nacional.
Las palabras de Trump se producen en un escenario donde la presión sobre su administración por las políticas migratorias es cada vez más intensa, y la percepción pública parece ir en dirección opuesta a sus afirmaciones.
