Trump declara emergencia federal por el huracán Isaías en el sureste de EE. UU.
Mientras el huracán Isaías azota el sureste de Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha declarado una emergencia federal para los estados de Florida y Alabama. La decisión se produce tras el impacto del fenómeno que dejó a más de 500,000 personas sin electricidad y causó la muerte de dos individuos, un trágico recordatorio de la fuerza destructiva de la naturaleza.
Los decesos se registraron en el condado de Escambia, Florida, donde una mujer perdió la vida cuando un árbol cayó sobre su vivienda. En Birmingham, Alabama, otra víctima sufrió un destino similar. A pesar de que Isaías ha comenzado a perder fuerza, la situación sigue siendo crítica, con labores de respuesta en 27 condados de Florida, según la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
El gobernador Ron De Santis ha advertido sobre el riesgo de inundaciones inesperadas debido al desbordamiento de ríos, instando a la población a tomar precauciones. La declaración de emergencia abarca condados como Baker, Bay, Calhoun y Escambia, entre otros, que enfrentan el embate de fuertes vientos y lluvias.
El huracán, que alcanzó la categoría 3, generó vientos sostenidos de más de 145 kilómetros por hora y marejadas de hasta 2 metros (7 pies), además de provocar cortes eléctricos en sectores del litoral del Golfo. En total, más de 850,000 personas han quedado sin electricidad en Florida, Alabama y Georgia, donde también se ha declarado el estado de emergencia.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) ha advertido sobre posibles cortes de electricidad de larga duración, especialmente en el Panhandle de Florida y el sur de Alabama. A medida que el centro del ciclón se desplaza hacia Alabama y el valle de Tennessee, se espera que se degrade a tormenta tropical, aunque se anticipan precipitaciones intensas de hasta 380 milímetros, con riesgo de inundaciones y tornados a lo largo de la costa.
Además, el Centro Nacional de Huracanes (NHC) ha informado sobre la presencia de otras dos tormentas tropicales en el horizonte. La tormenta Rachel se dirige rápidamente hacia la frontera entre Estados Unidos y México, mientras que el huracán Simone avanza hacia la costa occidental de México, obligando a las autoridades a mantener la alerta.
El paso de Isaías ha dejado una estela de destrucción y preocupación, mientras los estados afectados se preparan para enfrentar los posibles embates de nuevas tormentas.
