Trump condena ataque de hutíes en Arabia Saudí y evalúa intervención
Donald Trump no se guardó sus palabras tras el ataque atribuido a los rebeldes hutíes contra el aeropuerto internacional Rey Khalid en Riad, que dejó al menos 12 muertos y 309 heridos. El presidente de Estados Unidos lo calificó de "inaceptable" y anunció que su Administración está evaluando la posibilidad de unirse a las operaciones militares de Arabia Saudí contra el grupo insurgente.
En declaraciones a la prensa, Trump reveló que planea conversar con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, para discutir las consecuencias del ataque y la situación de seguridad en la península arábiga. Ante la pregunta sobre una posible intervención estadounidense, el mandatario no descartó esa opción: "Podríamos hacerlo. Vamos a evaluar la situación", indicó, mientras aseguraba que Washington estaba recabando información sobre el ataque para tomar una decisión rápida.
El ataque, ocurrido el 10 de octubre, fue atribuido por la coalición liderada por Arabia Saudí a los hutíes de Yemen, un movimiento insurgente respaldado por Irán. Este asalto a una infraestructura civil ha intensificado las tensiones en la región y aumenta el riesgo de un conflicto más amplio.
Las autoridades de aviación civil saudíes confirmaron que entre los fallecidos se encuentran cuatro ciudadanos saudíes, dos bangladesíes y un nacional estadounidense, así como víctimas de Egipto, Jordania, Siria, Palestina y Sudán. Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, expresó su condena ante el ataque y subrayó el desprecio por la vida civil que representan estas acciones, exigiendo su cese inmediato.
Como consecuencia del ataque, el aeropuerto internacional Rey Khalid suspendió sus operaciones para evaluar los daños y la seguridad. Esta situación genera inquietud sobre posibles interrupciones en el tráfico aéreo y sus efectos en los pasajeros que dependen de esta terminal como punto de conexión internacional.
La coalición liderada por Riad calificó el bombardeo como un crimen de guerra, argumentando que tuvo como objetivo una terminal de pasajeros. La ofensiva se da en un contexto de escalada de enfrentamientos entre los hutíes y las fuerzas yemeníes apoyadas por Arabia Saudí, en medio de la ruptura de la tregua y el incremento de operaciones militares que han ampliado la confrontación y aumentado el riesgo para las infraestructuras estratégicas de la región.
Los hutíes han intensificado sus ataques contra objetivos saudíes, incluyendo instalaciones aeroportuarias y petroleras. Este último ataque a Riad representa una nueva amenaza para la seguridad del reino y la estabilidad regional. La posible participación directa de Estados Unidos podría extender el conflicto y abrir un nuevo frente en una región ya marcada por la rivalidad entre Teherán y sus adversarios.
Por el momento, Trump no ha tomado una decisión final sobre una intervención militar, aunque sus declaraciones sugieren que Washington está considerando una respuesta conjunta con Arabia Saudí ante una ofensiva que ha causado numerosas víctimas civiles y amenaza con agravar aún más el conflicto.
