Trump asegura que la guerra con Irán terminará pronto
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la guerra con Irán terminará pronto, mientras continúan los ataques contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz y persisten los riesgos para el suministro mundial de petróleo.
"Vamos a acabar con este asunto de Irán rápidamente. Se terminará muy pronto", declaró Trump durante un mitin en Arizona, previo a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
El mandatario afirmó que las operaciones militares estadounidenses han debilitado el liderazgo iraní y sostuvo que las sucesivas bajas entre sus principales dirigentes han dificultado la designación de nuevos responsables. "Ahora nadie quiere ser presidente de la República Islámica de Irán", dijo.
Trump también aseguró que las fuerzas navales estadounidenses mantienen el "control total" del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo. Sin embargo, Irán continúa amenazando la navegación comercial y anunció nuevas tácticas para atacar embarcaciones en la zona.
Durante su intervención, el presidente estadounidense criticó las filtraciones de información militar a la prensa. Relató que decidió posponer una operación contra Irán después de conocer que se había divulgado la hora prevista del ataque. Según su versión, dos días después ordenó ejecutar la misión en el horario que ya se había filtrado, con la expectativa de que Teherán no anticipara esa decisión.
Trump reconoció que la guerra ha impulsado los precios del petróleo, pero aseguró que su Gobierno trabaja para reducirlos. También reiteró que impedirá que Irán obtenga un arma nuclear.
Los precios del crudo bajaron durante las primeras operaciones asiáticas del jueves, mientras los mercados evaluaban las perspectivas del conflicto y los riesgos para el transporte marítimo.
Según Reuters, los futuros del Brent cayeron un 1,31 %, hasta los 104,67 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió un 1,07 %, hasta los 94,07 dólares, a las 01:16 GMT.
La caída se produjo después de que el WTI alcanzara el miércoles su nivel más alto en tres semanas, tras un ataque de los hutíes, respaldados por Irán, contra la sede de Saudi Aramco. Ese mismo día, Teherán anunció nuevas tácticas para atacar embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con la firma de análisis Kpler, desde comienzos de octubre se han registrado 23 ataques contra buques en la zona, casi el doble del promedio mensual desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El tránsito marítimo también se ha reducido. Kpler contabilizó más de 20 embarcaciones en el estrecho los días 4 y 5 de octubre, pero la cifra bajó a siete y diez buques en las dos jornadas siguientes.
Asimismo, el flujo de petróleo que atraviesa Ormuz disminuyó un 27 % en una semana, hasta los 10,1 millones de barriles diarios. Ese volumen representa el 74 % del registrado antes de la guerra. En condiciones normales, por esta vía transita cerca de una quinta parte del petróleo consumido en el mundo.
Por otra parte, el Comando Central de Estados Unidos informó que el 6 de octubre destruyó un velero vinculado a Irán en el golfo de Omán, al que acusó de vigilar embarcaciones de la Armada estadounidense. Según el organismo, los ocupantes abandonaron el barco antes de que fuera hundido y continúan las gestiones para devolverlos a sus países.
Irán afirmó el martes que está preparado «para todos los escenarios» ante una posible reanudación de una ofensiva militar a gran escala por parte de Estados Unidos e Israel. Además, calificó de "inadecuada" la respuesta de Washington a sus condiciones para restablecer la navegación comercial por el estrecho.
Aunque Trump anticipa un pronto final del conflicto, los ataques contra embarcaciones y la reducción del tránsito petrolero mantienen la incertidumbre sobre la seguridad marítima y los precios de la energía.
