Tensión entre Berlín y Washington crece tras respaldo de Trump a la AfD
Las diferencias entre Alemania y Estados Unidos volvieron a quedar expuestas después de que el canciller Friedrich Merz aplazara una conversación telefónica con Donald Trump, prevista para el 11 de septiembre, en medio de las críticas en Berlín por el respaldo público del mandatario estadounidense a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
Aunque el Gobierno alemán evitó establecer una relación directa entre ambos hechos, el portavoz Stefan Cornelius recordó que Merz ha cuestionado anteriormente que dirigentes extranjeros intervengan en asuntos de política interna alemana, especialmente durante procesos electorales.
Mensaje de Trump llegó después de los resultados de las elecciones regionales en Sajonia-Anhalt, donde la AfD consiguió una contundente victoria. Desde su plataforma Truth Social, el presidente estadounidense celebró el resultado y atribuyó el crecimiento de la formación al rechazo de los ciudadanos a las políticas migratorias que, a su juicio, han perjudicado al país.
Trump cerró su publicación con las siglas "MGGA", una adaptación de su conocido lema "Make America Great Again", utilizada en este caso como "Make Germany Great Again".
Berlín responde a Trump
Las declaraciones provocaron una reacción desde el Gobierno alemán. Metin Hakverdi, coordinador de Relaciones Transatlánticas, sostuvo que las decisiones sobre inmigración y elecciones corresponden exclusivamente a los ciudadanos alemanes.
"Alemania no necesita consejos de la Casa Blanca", afirmó Hakverdi al diario Der Tagesspiegel, al defender la autonomía del país para decidir sobre sus asuntos internos.
Resultados electorales también dejaron un escenario complicado para la coalición de Merz. La AfD obtuvo 43,8 % de los votos en Sajonia-Anhalt, mientras que la CDU, partido del canciller, alcanzó 17,2 %.
El respaldo estadounidense a la AfD
Apoyo de Trump a la formación alemana no es nuevo. Durante las elecciones generales de 2025, Elon Musk intervino públicamente en favor de la AfD y mantuvo conversaciones con su copresidenta, Alice Weidel, a través de la red social X.
Meses después, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, también cuestionó la exclusión de la AfD de determinados espacios políticos durante su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Posteriormente sostuvo un encuentro con Weidel.
Trump, por su parte, volvió a pronunciarse sobre el partido durante la noche electoral y compartió proyecciones que mostraban su ventaja en Sajonia-Anhalt.
Pese a las diferencias, Berlín y Washington mantienen una amplia agenda bilateral en materias como seguridad, migración, economía y política exterior, mientras el Gobierno de Merz intenta mantener la relación transatlántica sin permitir injerencias en la política interna alemana.
Con información de EFE.
