Sismo de 5.1 sorprende a Chiapas, sin reportes de daños
Un sismo de 5.1 de magnitud sorprendió a los habitantes de Cd Hidalgo, Chiapas, a las 07:59 de la mañana de este sábado. El movimiento telúrico se localizó a 149 km al suroeste de la ciudad y ocurrió a una profundidad de 10 km, según el Servicio Sismológico Nacional (SSN).
El epicentro del sismo se sitúa en las coordenadas 13.653 grados de latitud y -93.04 grados de longitud. A pesar de la magnitud del evento, hasta el momento, las autoridades no han reportado daños materiales ni víctimas.
La información proporcionada por la SSN es preliminar, lo que significa que los datos podrían ser actualizados en las próximas horas. En este contexto, el SSN recalca que los sismos no pueden ser predecidos, y actualmente no existe tecnología que permita anticipar cuándo ocurrirá un movimiento telúrico.
México, en su contexto tectónico, experimenta decenas de sismos diariamente, aunque la mayoría son de baja magnitud y pasan desapercibidos. Ante un evento sísmico significativo, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) insta a la población a evitar caer en rumores y a informarse exclusivamente a través de fuentes oficiales, como las autoridades de Protección Civil a nivel local, estatal y federal.
Tras un sismo, es crucial revisar el hogar en busca de posibles daños. Se recomienda usar el celular únicamente en caso de emergencia, evitar encender cerillos o velas hasta confirmar que no hay fugas de gas y permanecer alerta ante posibles réplicas del temblor.
Las recomendaciones del Cenapred incluyen preparar un plan de protección civil, participar en simulacros de evacuación, identificar zonas de seguridad en el hogar, y tener lista una mochila de emergencia. Durante un temblor, mantener la calma y buscar una zona segura es fundamental. Si se está en un vehículo, se debe estacionar y alejarse de edificios y árboles altos. En zonas costeras, es vital alejarse de la playa y refugiarse en áreas elevadas.
Después del sismo, es fundamental usar el teléfono solo en emergencias, no encender fuentes de fuego sin asegurarse de la ausencia de fugas de gas y mantenerse informado, evitando la propagación de rumores. Recuerda que no hay un método confiable para predecir sismos, y es crucial informarse a través de fuentes oficiales.
La memoria de los sismos de 1985 y 2017 sigue viva en la mente de los mexicanos, recordando la devastación que causaron. El terremoto más fuerte registrado en la historia de México ocurrió el 28 de marzo de 1787 en Oaxaca, con una magnitud de 8.6, que no solo provocó vibraciones en la tierra, sino que también generó un tsunami que penetró 6 kilómetros tierra adentro.
Un estudio del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (Cires) de 2009 sugiere que grandes terremotos de magnitudes iguales o superiores a 8.6 podrían ocurrir en el futuro, especialmente en las costas de México y Centroamérica, debido a la acumulación de energía en la Brecha de Guerrero.
Los temblores de gran magnitud son recordatorios de la vulnerabilidad del país ante estos fenómenos naturales, y la preparación es la clave para enfrentar cualquier eventualidad.
