Rubio anuncia nuevas sanciones contra Nicaragua y tilda al Gobierno como "enemigo de la humanidad"
La Administración del presidente Donald Trump intensificó este lunes 8 de junio su política de presión sobre Nicaragua al anunciar nuevas restricciones migratorias contra más de un centenar de funcionarios vinculados al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La dictadura de Murillo-Ortega es un enemigo de la humanidad. La Administración Trump no ignorará sus crímenes y brutalidad, incluida la responsabilidad singular de la dictadura en la muerte del líder de la oposición política Brooklyn Rivera. Hoy, @StateDept tomó medidas para imponer restricciones de visa a más de 100 funcionarios nicaragüenses que continúan ejecutando la agenda maligna de Murillo y Ortega", informó el funcionario estadounidense a través de su red social X.
El anuncio fue realizado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien utilizó sus redes sociales para informar sobre las medidas y lanzar duras críticas contra las autoridades nicaragüenses, a las que responsabilizó de prácticas represivas y violaciones a los derechos humanos.
Rubio calificó al gobierno encabezado por Ortega y Murillo como una dictadura y aseguró que Washington mantendrá su postura firme frente a las denuncias que pesan sobre la administración de Managua. Según afirmó, Estados Unidos continuará tomando acciones contra quienes considera responsables de socavar las libertades democráticas y perseguir a la oposición política.
El jefe de la diplomacia estadounidense también hizo referencia al fallecimiento del dirigente indígena y opositor Brooklyn Rivera, señalando que el gobierno nicaragüense tendría una responsabilidad directa en los hechos que rodearon su muerte.
Como parte de las nuevas medidas, el Departamento de Estado impuso restricciones de visa a más de 100 funcionarios y colaboradores del Ejecutivo nicaragüense, argumentando que continúan respaldando políticas que, según Washington, contribuyen a la represión política y al debilitamiento institucional del país centroamericano.
Las sanciones representan un nuevo capítulo en las tensas relaciones entre Estados Unidos y Nicaragua, marcadas durante los últimos años por una serie de medidas económicas, financieras y migratorias impulsadas por distintos gobiernos estadounidenses en respuesta a denuncias de abusos contra los derechos humanos y limitaciones a las libertades civiles.
Con esta decisión, la Administración Trump reafirma su estrategia de aumentar la presión internacional sobre el gobierno nicaragüense, mientras mantiene el foco sobre la situación política y social que atraviesa la nación centroamericana.
