Rodrigo Rivera desnuda las crisis morales, la violencia, el terror y los juegos de poder en Venezuela con “Los arcángeles en el abismo”
Rodrigo Rivera Morales (Mérida, 1944) sacude con su novela sobre las crisis más humanas de la Venezuela del chavismo. Es un ejercicio intelectual donde deja correr, con un elegante formato ficcionado, hechos crudísimos de la vida real a los que ha tenido acceso como espectador cercano.
Rivera, catedrático y uno de los referentes sobre leyes más destacados del país y Latinoamérica como experto constitucionalista y derecho procesal, ha dedicado el tiempo necesario para hilar un relato generacional que hace radiografía de los peores demonios asentados hoy en el imaginario y la identidad de toda una nación.
Y los arcángeles son precisamente integrantes de una familia, hombres, cuyo nombre Arcángel, parece estar maldito y condenado a la muerte.
Esta novela no es suave, deshuesar en varios capítulos aquellos males instalados en el gen requiere de atención para prever en sus páginas un diagnóstico de la atrocidad de un modelo que vino a carcomer hasta los sentidos más nobles de un pueblo.
Así transcurrió la entrevista con Rodrigo Rivera Morales:
- El título de su libro, "Los arcángeles en el abismo", ¿representa la cercanía de lo divino a lo corrupto o es una especie de destino trágico para los buenos en Venezuela? ¿Podría explicarnos el simbolismo?
En realidad, se trata de personas cuyo nombre era Arcángel. Esa familia era devota de San Miguel Arcángel. No obstante, al elegir el título en el abismo, mi reflexión fue que gente buena podía caer en las tinieblas (el abismo). En el fondo, si no existe una verdadera reflexión sobre lo correcto y lo incorrecto, se puede terminar cayendo en el abismo.
- La novela plantea escenarios basados en hechos reales… ¿Arcángel aún vive?
Los Arcángeles murieron en diversas circunstancias. Arcángel abuelo murió en servicio, por su vocación sindical, en un accidente laboral. Arcángel hijo fue asesinado por cuerpos policiales vinculados al narcotráfico, cuando intentaba salirse y había contactado a agentes de la DEA para denunciar. Arcángel nieto, al darse cuenta de que era utilizado y de que los líderes del gobierno chavista se enriquecían y ostentaban lujos, planeó su salida y preparó un golpe contra algunos de esos líderes. Fue delatado y se ordenó su ejecución. Una muerte similar a la de Óscar Pérez: se rindió, sin embargo, lo asesinaron. Envió un audio-video a un periodista, logró informar a una radio, pero cuando la periodista iba con la noticia redactada y el material audiovisual, fue detenida y todo fue incautado.
- Habla usted de la izquierda destructiva, pero ¿puede catalogarse como izquierda el caso venezolano?
En realidad, ellos se autodenominan de izquierda. Hay gente que elige ser socialista, del PRV, Bandera Roja, PCV. Pero es simplemente un título. Se apropiaron de esa idea y de la tesis de redención social, pero en la práctica son fascistas, autócratas y burócratas.
- ¿Piensa usted que en el fondo la sociedad venezolana es mayoritariamente de izquierda?
Los problemas sociales venezolanos son agudos. Hay una desigualdad patente. El pueblo venezolano clama justicia social, y esto no es patrimonio exclusivo de la izquierda o la derecha. Evidentemente, las desigualdades sociales, la ostentación grosera de riqueza, la injusticia, los malos salarios y el difícil acceso a bienes como salud, vivienda y educación de calidad, alimentan el resentimiento y el enfrentamiento entre clases. En Venezuela, la izquierda nunca tuvo apoyo popular. El chavismo llegó porque la gran prensa y los intocables elevaron a Chávez a un pedestal de vengador y redentor social, pensando que lo dominarían o manejarían. Además, había una gran campaña antipartidista y antipolítica. Claro, los dirigentes de los partidos no entendieron esto y habían dado la espalda al pueblo.
- Usted plantea la simbiosis del Gobierno con el crimen como una herramienta de control. Luego de configurar ese entramado… ¿el gobierno sigue teniendo control o cada cual maneja su feudo?
El gobierno ha dejado feudos a ciertos colectivos y bailan parejo. Cuando dan apoyo a políticas y grupos divergentes del gobierno, los reprimen ferozmente y los eliminan. Caso del Neko en Barrio La Vega y otros colectivos que han sido liquidados (asesinados).

- La lealtad y la traición son presentadas como ejes fundamentales de la acción política en su libro. ¿De qué manera la dinámica de lealtad y traición, especialmente en un contexto de poder dictatorial, moldea el destino de sus personajes y los eventos históricos que narra?
La mentalidad de la gente del gobierno es militarista. Los que vienen de la guerrilla y los militares piensan igual: el poder se mantiene por las armas. Bajo esta concepción, el pueblo es ignorante y hay que conducirlo, y en la confrontación todo se reduce a amigo-enemigo. Todo el que se sale del redil o disiente es enemigo. Obviamente, hay una lucha de poder interna y los dominantes llaman traidores a los vencidos.
- La novela describe un "derrumbe de la economía y los valores". ¿El venezolano se transformó en un superviviente de guerra, donde solo prevalece el mantenerse vivo?
Sí, efectivamente. El problema es que la supervivencia sin valores de solidaridad conduce al “sálvese quien pueda”. No obstante, vemos que en los últimos años ha resurgido notablemente la solidaridad en la clase popular y media baja. La clase media alta y la clase alta mantienen su individualismo; por ello, la especulación en bienes.
- El tema del sicariato, especialmente "el sicariato desde el poder", es recurrente. Es un escenario especialmente crudo en la novela… ¿sus fuentes le han asegurado la existencia de esa práctica?
No hay duda de que los colectivos han practicado el sicariato. Hay ejecuciones. Pero hay una peor: el sicariato judicial, a través del Ministerio Público y jueces.
- La "purga y el enlace internacional" sugiere una dimensión global de la corrupción y el crimen. ¿Qué papel juegan los contactos y las alianzas internacionales en las operaciones ilícitas que se describen en su novela?
En todos los ámbitos hay oportunismo político y económico. Se pagan apoyos, se paga periodismo favorable, se hacen negociaciones que favorecen a grupos de poder a cambio de apoyo político. Muchos de los países del Caribe apoyaron a Chávez y al chavismo mientras hubo dinero; cuando se acabó, se apartaron. Hay gobiernos que se mantienen en las dos aguas, en protección de intereses de grupos económicos. Caso España.
- La historia personal de Arcángel revela una trayectoria marcada por la violencia desde su infancia, incluyendo la muerte de su padre a manos de la policía. ¿Cómo influyen estas experiencias personales en las decisiones y la evolución del personaje a lo largo de la novela, y qué reflexiones nos ofrece sobre el ciclo de la violencia?
En el caso de Arcángel hijo, se dan circunstancias que lo conducen a sobrevivir y frustrar sus ilusiones; se convierte en presa fácil del discurso de redención social y en instrumento al servicio del crimen. En el caso de Arcángel nieto, hay factores sociopolíticos que lo impulsan a la lucha de clases (la muerte de su hermana a manos de un borracho de clase alta); las privaciones en su vida lo llevan a ser presa fácil de la idea de lucha de clases, hasta llegar al chavismo. Este, desde el inicio, se manifiesta violento, bajo la lógica amigo/enemigo. Esto, para personas de poca formación, se asume como una práctica legítima: defender al pueblo mediante la violencia contra el enemigo.
- Su obra es una novela "basada en hechos reales”, así lo comenta. ¿Cuál fue el mayor desafío al transformar estos hechos en una narrativa de ficción, y qué libertades se tomó para construir la historia sin desvirtuar la esencia de la realidad que busca denunciar?
Sí, son hechos reales. Al Arcángel abuelo lo conocí en un sindicato de ideas cristianas-católicas. Al Arcángel hijo lo conocí de chico cuando fui abogado demandando la indemnización a la empresa por la muerte de su padre (Arcángel 1 o abuelo: son tres). Perdí su pista y muchos años después su mamá me pidió cita y me dijo que su hijo Arcángel necesitaba ayuda legal. Días después lo recibí; poco me dijo. Tuve una entrevista con él en Caracas, poco a poco fue tomando confianza y me empezó a contar. Tenía una especie de agenda con fechas. Cuando ocurre su muerte, su mamá y su esposa me visitan y recomendé un abogado en Caracas para reclamar los asuntos patrimoniales. Poco se pudo hacer. En este tiempo conocí a Arcángel nieto, era un niño.
Años más tarde, la madre de este último me localizó y me pidió ayuda para su hijo, que requería asistencia legal. Lo hice y me dijo que era de colectivos, pero que no tenía buen trabajo y quería explorar en un país extranjero. Me habló de abrir una cuenta en Colombia, pero tenía poco dinero; dijo que iba a tener unos ingresos de su liquidación. Cuando tomó confianza, me comentó que estaba arrecho con el gobierno y los colectivos, que eran pura paja, y que quería irse.
Unos dos meses después, a pesar de haber salido en la prensa que unas personas habían muerto en un enfrentamiento con la policía, no me llamó la atención la noticia. Luego apareció su madre y me preguntó cómo sacar un dinero en Cúcuta de una cuenta que dejó el hijo. Allí me informó de su muerte. Hablando, me dijo que tenía un cuaderno que su hijo llevaba con anotaciones y que le había dicho que me lo entregara a mí. Lo leí y era información dispersa; tuve que investigar en la prensa para poder atar los hilos. Obviamente, los hechos son reales; los diálogos han sido de mi imaginación. Por ejemplo, la presencia de extranjeros coincide con las fechas de la prensa; lo de los indígenas, absolutamente.
