Rebeca Torró asume la portavocía del PSOE tras la dimisión de Mínguez
La política española se sacudió con la renuncia de Montse Mínguez como portavoz del PSOE, un movimiento que ha dejado a la organización en un mar de controversias. En su lugar, Rebeca Torró, quien hasta ahora ocupaba la secretaría de Organización, ha sido designada para asumir este nuevo rol. La dimisión de Mínguez, motivada por las críticas a los negocios inmobiliarios de su pareja, ha desatado un debate sobre la crueldad en la política actual.
La Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, reunida en Fuenlabrada, tomó la decisión de nombrar a Torró en un momento crucial, justo antes del Comité Federal. Con este cambio, Cristina Narbona se encargará de Estudios y Programas, mientras que Javier Alfonso Cendón ocupará el cargo de secretario general del grupo socialista en el Congreso, roles que pertenecían a Mínguez antes de su abrupta salida.
Rebeca Torró, quien irrumpió en la escena política nacional en julio de 2025, ha sido una figura clave en el PSPV, la federación valenciana del partido. Su cercanía con el expresidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la actual líder de los socialistas valencianos, Diana Morant, la han consolidado como una de las voces más influyentes dentro del partido. Es la tercera mujer en liderar la secretaría de Organización, un cargo que ya ocuparon Leire Pajín y Carmen García Bloise.
El clima de apoyo hacia Mínguez se ha hecho evidente entre sus compañeros. Patxi López, portavoz del grupo socialista en el Congreso, expresó su tristeza por la situación, subrayando que la política ha caído en una "crueldad" que ha llevado a una mujer a sentirse "rota". López defendió la integridad de Mínguez, asegurando que nunca favoreció los intereses de su pareja en sus decisiones políticas.
Por su parte, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, calificó a Mínguez como una "excelente portavoz" y "una mujer valiente" que ha defendido los principios del PSOE con claridad. Torres, quien también ha sido blanco de ataques personales, advirtió sobre el clima tóxico que se está gestando en la política española.
La exministra y secretaria general del PSOE de Aragón, Pilar Alegría, también se unió a las voces que apoyan a Mínguez, reconociendo la dureza de su situación personal y expresando su cariño en un momento de enormes "sinsabores".
Así, mientras el PSOE navega por estas aguas turbulentas, el futuro de la organización dependerá de cómo manejen la crisis interna y la percepción pública en un contexto donde la política parece haber perdido su rumbo ético.
