Precio del petróleo podría subir un 20 % tras una posible intervención de EE. UU. en Venezuela
Una intervención militar en Venezuela, especialmente si es impulsada por la administración Trump, podría tener efectos devastadores tanto para el país como para la región, según un informe de la organización Stimson. Los analistas advierten que cualquier escalada militar solo profundizaría la crisis humanitaria, desplazando a aún más venezolanos que ya han abandonado el país debido a la situación económica y política desde 2014.
Según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados, más de 7.7 millones de venezolanos se han visto obligados a huir debido a la violencia, la falta de servicios básicos y la crisis económica. La intervención militar solo podría exacerbar estas cifras, desbordando aún más a los países vecinos y a las organizaciones internacionales encargadas de brindar ayuda humanitaria, recoge The Mirror.
El informe resalta que los costos de un posible conflicto serían exorbitantes. Además de los gastos de las operaciones militares, se proyecta que una guerra en Venezuela podría alterar los mercados globales de petróleo, lo que provocaría un aumento en los precios del crudo de entre un 10% y un 20%, impactando a los consumidores, particularmente en Estados Unidos.
Los expertos también señalan que un cambio de gobierno en Venezuela traería consigo una serie de complicaciones. A pesar de las promesas de un “cambio”, cualquier nuevo gobierno enfrentaría una feroz resistencia por parte de sectores militares, milicias y facciones que aún siguen leales a Nicolás Maduro. Esto generaría un ciclo de inestabilidad, que podría expandirse a los países vecinos como Colombia, amenazando acuerdos de paz y dificultando las iniciativas contra el narcotráfico.
Además, los efectos del conflicto se sentirían en toda la región del Caribe. Sectores clave como la pesca, el transporte marítimo y el turismo enfrentarían serias interrupciones, lo que podría aumentar la presión económica en países ya golpeados por la crisis. La tensión en la región podría alimentar un resentimiento generalizado hacia Estados Unidos y su papel en la situación venezolana.
Por su parte, Nicolás Maduro ha acusado al gobierno de Donald Trump de estar "fabricando" un conflicto con Venezuela, mientras el portaaviones más grande del mundo, el USS Gerald R. Ford, se acercaba a las aguas territoriales venezolanas. En un discurso televisado, Maduro denunció que la administración estadounidense estaba preparando un escenario bélico, algo que, según él, el gobierno venezolano evitaría a toda costa.
En este contexto, Maduro también se refirió al incremento de presión sobre la oposición, específicamente sobre el líder opositor Leopoldo López. El gobierno venezolano ha iniciado procedimientos para revocar su ciudadanía y cancelar su pasaporte, acusándolo de fomentar una invasión a través de su apoyo a las acciones de los Estados Unidos.
El presidente venezolano también respondió a las acusaciones de Trump, quien lo había etiquetado como el jefe de la banda criminal “Tren de Aragua” sin proporcionar pruebas. Maduro reiteró que el gobierno estadounidense estaba actuando de manera intransigente y agresiva, mientras se dirigía hacia un conflicto con Venezuela que, en su opinión, sería "evitado".
