Política en Florida: Invierten $5 millones para respaldar a la republicana Ashley Moody
En un giro inesperado en la contienda electoral de Florida, el multimillonario Ken Griffin, fundador de la firma financiera Citadel y uno de los donantes más influyentes del Partido Republicano en Estados Unidos, ha inyectado cerca de $4.9 millones en un comité político para favorecer a la senadora republicana Ashley Moody. Esta inversión se destina a contrarrestar la candidatura de la demócrata Angie Nixon, en un clima de creciente incertidumbre sobre el control del Congreso.
El comité político, conocido como Stronger Safer Nation, ha realizado esta considerable inversión en las últimas dos semanas, justo cuando la contienda electoral se calienta. Moody, quien actualmente ocupa el escaño que dejó Marco Rubio al asumir como secretario de Estado, se presenta como la favorita en una carrera que los analistas consideran ampliamente favorable para ella. Sin embargo, la magnitud del desembolso resalta una estrategia más amplia de donantes conservadores que buscan proteger territorios que anteriormente no requerían tales inversiones.
La contribución de Stronger Safer Nation representa aproximadamente el 87% de los gastos totales en esta elección. A pesar de que los pronosticadores estadounidenses clasifican la carrera como “segura” o “sólida” para el Partido Republicano, el desembolso en Florida indica una preocupación por asegurar la victoria en un estado donde los republicanos han ampliado su ventaja electoral en los últimos años.
Griffin, quien aportó $2.5 millones en mayo a este super PAC, ha sido clave en la financiación de campañas republicanas. A su vez, Stronger Safer Nation había recaudado alrededor de $12 millones hasta finales de junio, con el objetivo exclusivo de respaldar a Moody, sin destinar recursos a otras elecciones.
La elección especial del 3 de noviembre será crucial no solo para Moody, sino también para el margen de maniobra del presidente Donald Trump en la segunda mitad de su mandato, dado que los republicanos actualmente mantienen una mayoría de 53 escaños en el Senado frente a 47 de los demócratas y sus aliados.
Por su parte, Nixon, quien llegó a la elección general tras una sorprendente victoria en las primarias demócratas, ha centrado su campaña en ampliar el acceso a la atención médica y aumentar el salario mínimo federal. La directora de su campaña, Eunic Epstein-Ortiz, argumenta que la entrada de dinero de grandes fortunas refleja la preocupación ante el crecimiento de un movimiento político financiado desde las bases.
Aunque Moody sigue siendo la favorita en este contexto, la inversión de casi $5 millones para atacar a su contrincante convierte lo que parecía una elección predecible en un nuevo escenario de intensa batalla financiera y política por el control del Senado estadounidense.
