Pocho Pinto, tras las rejas por reclutamiento de peruanos para Rusia
La sombra del conflicto en Ucrania ha llegado a Perú de la mano de un escándalo que involucra a Pocho Pinto, presunto reclutador de peruanos que, bajo engaños, los llevó a combatir en Rusia. La Fiscalía ha encontrado evidencias que lo vinculan con el reclutamiento de varios compatriotas, incluyendo a Julio Salazar, quien falleció en combate. Pinto enfrenta ahora 14 meses de prisión preventiva mientras se investiga su papel en una red de trata de personas con fines de explotación laboral.
Según la investigación, Pinto no solo coordinó y financió el transporte internacional de Salazar y otros, sino que también ofreció atractivas remuneraciones de 2.300 dólares mensuales y un bono de 20.000 dólares al concluir un año de servicios, además de la posibilidad de obtener la nacionalidad rusa. Sin embargo, Pinto engañó a las víctimas al asegurarles que no serían enviados a zonas de guerra, una promesa que se desvaneció cuando Salazar murió en el frente en abril.
La Fiscalía Provincial Especializada en Delitos de Trata de Personas de Lima Norte, bajo la dirección de la fiscal Luisa Quispe, argumentó que existen "graves y fundados elementos de convicción" que justifican la medida cautelar contra Pinto, respaldada por evidencias obtenidas durante el allanamiento a dos inmuebles relacionados con él en el distrito de Comas.
Pinto fue detenido el 1 de octubre en una operación coordinada con la Dirección Contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes de la Policía Nacional del Perú y con el apoyo de la ONG Aerial Recovery, que lucha contra el tráfico humano. Este caso es solo la punta del iceberg en un fenómeno alarmante: el Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú ha reconocido que al menos 459 peruanos han sido reclutados por Rusia, muchos de ellos bajo engaños, para ser enviados al frente de guerra.
La Cancillería ha reportado que al menos once de estos reclutados han muerto y que 114 están desaparecidos, mientras que tres se encuentran prisioneros en manos de Ucrania. En respuesta a esta situación, el ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Carlos Espá, convocó al embajador ruso en Lima, Alekséi Ushakov, para expresar la preocupación del gobierno peruano y solicitar información sobre la ubicación y situación de los peruanos en Rusia.
La historia de Pinto y sus víctimas es un recordatorio escalofriante de cómo los conflictos internacionales pueden abrir la puerta a la explotación y el sufrimiento humano, dejando a familias enteras en la incertidumbre.
