Paramount avanza en fusión con Warner Bros. tras acuerdo con EE. UU.
Paramount ha logrado un acuerdo con un grupo de estados estadounidenses que buscaban bloquear su fusión con Warner Bros. Discovery, lo que abre la puerta a la creación de un nuevo gigante en Hollywood. Funcionarios anunciaron el desenlace el lunes, tras un proceso que había generado tensiones en la industria del entretenimiento.
La compañía, bajo la dirección de David Ellison, quien proviene de una familia con vínculos cercanos al expresidente Donald Trump, ganó una feroz batalla de ofertas con Netflix en febrero por el control de activos clave, incluidos Warner Bros. Pictures, CNN y HBO Max.
A pesar de la aprobación inicial de la administración en junio, que no exigió cambios en el modelo de negocio, 12 estados, liderados por California, interpusieron una demanda para bloquear la transacción. Otros estados como Arizona, Colorado y Massachusetts se unieron al proceso, todos gobernados por demócratas.
La queja de estos estados sostenía que la empresa fusionada controlaría aproximadamente el 27% de la distribución de películas en cines y un porcentaje similar de licencias para canales de televisión por cable. Opositores de la industria cinematográfica advirtieron que esta fusión podría resultar en la eliminación de puestos de trabajo en un Hollywood ya presionado y en una disminución en el número de películas producidas anualmente.
Además, se manifestaron preocupaciones sobre la independencia de CNN, justo cuando Trump excluyó a este canal de la cobertura en la Casa Blanca, un acto que llevó a los medios a demandar a la administración por revertir dicha decisión.
En un giro estratégico, Paramount amenazó con trasladar su sede de California si el fiscal general, Rob Bonta, no negociaba el fin de la demanda. Aunque Massachusetts, Nueva York, Connecticut y Minnesota inicialmente se opusieron al acuerdo, finalmente decidieron que continuar sin California no justificaba los costos.
Bonta, al hablar con los medios, enfatizó que la protección de empleos era una prioridad en su gestión del caso, aunque reconoció que muchos podrían sentirse decepcionados con el acuerdo. "Mi trabajo como fiscal general es mirar los hechos y examinar la ley", afirmó.
El acuerdo incluye un compromiso de que el estudio fusionado producirá 30 películas en los dos primeros años y 32 en cada uno de los siguientes tres años, con al menos cuatro de ellas como producciones independientes y un 20% con altos presupuestos. Además, se establece una multa si Paramount no cumple con estos objetivos.
Según un documento presentado ante el tribunal, el acuerdo también obliga a Paramount y Warner Bros. a gastar al menos 300 millones de dólares adicionales al año en producciones en Estados Unidos a partir de 2025. La empresa deberá mantener las instalaciones de producción de ambos estudios, honrar acuerdos laborales y destinar fondos a la capacitación de trabajadores.
Por si fuera poco, se creará una junta de independencia editorial para establecer principios editoriales para los canales de noticias de la empresa fusionada, incluido CNN. El cumplimiento de estos términos será supervisado por un monitor interno, un fideicomisario independiente y un comité de cinco estados, con el tribunal manteniendo jurisdicción sobre su ejecución.
¿Qué implicaciones tendrá este nuevo gigante en la industria del entretenimiento y en la producción cinematográfica en Estados Unidos? El tiempo lo dirá.
