Panamá ofrece vuelos financiados por EE. UU. para repatriación voluntaria de venezolanos
El Gobierno de Panamá abrió este lunes un período de tres días para que los venezolanos indocumentados que deseen regresar voluntariamente a su país puedan optar a un vuelo gratuito financiado por Estados Unidos, en el marco de un acuerdo migratorio firmado entre ambas naciones.
Los interesados tendrán hasta el próximo miércoles 13 de mayo para comunicarse con el Servicio Nacional de Migración (SNM) y completar el proceso de registro para el retorno voluntario, según informó un portavoz oficial.
Las autoridades migratorias indicaron que los ciudadanos venezolanos deberán presentar “su pasaporte, salvoconducto o cédula de identidad de su país de origen, así como la documentación de sus acompañantes”, recoge Unión Radio.
En caso de no contar con la documentación requerida, el migrante permanecerá temporalmente en un albergue mientras se tramita el salvoconducto y se coordina el boleto comercial correspondiente, de acuerdo con la información oficial.
El traslado será cubierto en su totalidad bajo el Memorando de Entendimiento Migratorio suscrito entre Panamá y Estados Unidos en julio de 2024, como parte de los esfuerzos conjuntos para promover una migración “ordenada, segura y regular”.
La medida ocurre en medio del aumento del flujo migratorio inverso, de norte a sur, protagonizado por venezolanos que no lograron ingresar a territorio estadounidense y quedaron varados en Panamá. Muchos de ellos llegaron al país centroamericano tras recorrer rutas migratorias desde Suramérica hacia Norteamérica.
Durante el último año, Panamá ha ejecutado decenas de vuelos de repatriación de ciudadanos indocumentados de distintas nacionalidades, incluidos venezolanos. En muchos casos, los traslados debían realizarse mediante escalas en Colombia debido a la suspensión de los vuelos directos entre Panamá y Caracas entre julio de 2024 y mayo de 2025.
El programa de retorno voluntario se mantiene mientras el tránsito irregular por la selva del Darién registra una fuerte caída. Según cifras oficiales, el flujo migratorio pasó de más de 500.000 personas en 2023 a cerca de 3.000 en lo que va de 2025.
