Panamá lanza liberación masiva de moscas estériles para combatir plaga agrícola
En un esfuerzo por frenar la plaga de la mosca del Mediterráneo, Panamá ha iniciado la primera liberación masiva de moscas estériles en la comunidad de Mameyes, ubicada en Potrerillos Arriba, provincia de Chiriquí. Esta operación, liderada por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), busca mitigar el impacto de esta plaga en frutas y hortalizas, que limita las oportunidades comerciales de los agricultores locales.
La selección del área no fue al azar. Después de años de monitoreo, las autoridades identificaron una alta presencia de la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata), lo que llevó a la intervención. Emmeris Quintero, director nacional de Sanidad Vegetal, explicó que los cafetales de la región jugaron un papel crucial en la elección del sitio, ya que estos permiten que el insecto complete su ciclo biológico, aunque no causan daños directos al café.
Sin embargo, la situación es crítica. Cuando las condiciones de disponibilidad de frutos cambian, la plaga puede migrar hacia cultivos de cítricos, papaya, guayaba y mango, donde sus larvas provocan daños severos. La mosca del Mediterráneo, originaria de Africa subsahariana, se ha extendido a diversas regiones del mundo, y su nombre refleja su presencia en países mediterráneos.
Para combatirla, Panamá ha adoptado la Técnica del Insecto Estéril (TIE), que consiste en liberar machos esterilizados que, al aparearse con hembras silvestres, no generan descendencia viable. Este enfoque, que requiere vigilancia constante y otras medidas de control, busca reducir progresivamente la población de la plaga.
Las pupas utilizadas en esta primera liberación fueron traídas desde Guatemala, donde el personal técnico panameño se encargó de su preparación. Quintero indicó que las moscas son sometidas a un proceso controlado de almacenamiento y alimentación antes de ser distribuidas en el campo. Las moscas adultas son liberadas en puntos específicos para evaluar su impacto en las poblaciones silvestres.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, y el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, presenciaron la liberación, que representa el resultado de meses de preparación y cooperación técnica con organismos internacionales. Linares destacó la importancia del proyecto, mientras que Moltó subrayó que el control de esta plaga podría abrir nuevas oportunidades de exportación para las frutas panameñas, especialmente hacia mercados con exigencias fitosanitarias como Estados Unidos y varios países asiáticos.
La colaboración guatemalteca fue fundamental, incluyendo el suministro de pupas y la capacitación de técnicos panameños. José Manuel Puncián, gerente de empaque y liberación de insectos estériles de Moscamed Guatemala, comentó que el proceso de preparación hasta la liberación tomó cinco días y consideró que esta tecnología representa un avance significativo en el control fitosanitario.
El programa cuenta con el respaldo del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la FAO y el OIRSA, que han apoyado la transferencia de conocimientos necesarios para implementar esta tecnología. La iniciativa no solo busca reducir las pérdidas económicas asociadas con las infestaciones, sino también mejorar la calidad de las cosechas y las condiciones para su comercialización.
Aunque la liberación de insectos estériles no implica la erradicación completa de la plaga en Chiriquí, el MIDA deberá mantener la vigilancia y evaluar la efectividad de las intervenciones. Con esta operación, Panamá suma una herramienta más en el manejo de plagas agrícolas, con la esperanza de disminuir la dependencia de tratamientos químicos y mejorar la sanidad de sus cultivos.
