Otan emplaza a Zelenski a aplicar el alto al fuego energético con Rusia
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, conversaron este jueves en Bruselas sobre la necesidad de implementar un alto el fuego energético con Rusia, una tregua que no ha sido confirmada por ninguno de los dos países.
Me ha alegrado ver al presidente Zelenski en Bruselas. Hemos hablado de la importancia de aplicar un alto el fuego energético", expresó Rutte en un mensaje publicado en redes sociales, acompañado de una fotografía junto al mandatario ucraniano, quien se encuentra en la capital belga para participar como invitado en una cumbre de la Unión Europea (UE) prevista para este viernes.
Según recoge SwissInfo, el jefe de la Alianza Atlántica señaló que también abordaron la continuidad del apoyo militar de los países aliados a Kiev, incluido el mecanismo PURL, mediante el cual los miembros de la OTAN financian la compra de armamento estadounidense destinado a Ucrania.
Por su parte, Zelenski afirmó que la reunión permitió avanzar en la coordinación con la OTAN para garantizar "mayor protección y seguridad para Ucrania". Sin embargo, denunció que la respuesta rusa a la propuesta de tregua ha consistido en "nuevas oleadas de ataques contra nuestras infraestructuras energéticas, edificios residenciales y otras infraestructuras".
El mandatario ucraniano advirtió que estos bombardeos representan un desafío adicional, especialmente ante las restricciones aplicadas a las operaciones de Starlink en Ucrania. Por ello, insistió en la importancia de mantener los suministros de defensa de los aliados y solicitó interceptores de misiles balísticos y municiones para los aviones de combate F-16.
El encuentro se produjo un día después de que Rusia lanzara un ataque de gran escala contra el sistema eléctrico ucraniano, el primero de estas características desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el domingo un supuesto acuerdo para una tregua energética, cuya existencia no ha sido confirmada por Moscú ni por Kiev.
El bombardeo tuvo como principales objetivos Kiev y sus alrededores, en medio de la incertidumbre sobre la continuidad de la asistencia estadounidense a Ucrania en materia de comunicaciones e intercambio de información de inteligencia.
Ante este escenario, Zelenski manifestó su descontento en declaraciones al diario Financial Times, en las que afirmó: "La prohibición (de atacar refinerías rusas) ha sido levantada. Ya es suficiente".
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ruso informó del derribo de 166 drones ucranianos sobre 13 regiones del país y la península de Crimea, anexionada por Moscú, sin reportar inicialmente daños en infraestructuras críticas.
Rusia también denunció ataques ucranianos contra una refinería en Riazán, situada a unos 200 kilómetros de Moscú. El miércoles, las autoridades rusas habían acusado a Kiev de atacar otras dos instalaciones petroleras en las regiones de Sarátov y Riazán.
El Kremlin sostuvo el miércoles que nunca se concretó un acuerdo de tregua energética con Ucrania, por lo que rechazó que sus recientes operaciones militares puedan considerarse una violación de ese compromiso.
Por su parte, las autoridades ucranianas informaron de cortes de emergencia en el suministro eléctrico después de que misiles rusos impactaran las tres centrales termoeléctricas que operan en Kiev y su región. También se anunciaron interrupciones del servicio en Járkov, otra de las zonas afectadas por los ataques rusos contra instalaciones energéticas.
