ONU exige “acción” al Consejo de Seguridad ante la guerra en Sudán
El jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, exigió este lunes al Consejo de Seguridad adoptar medidas concretas ante la guerra en Sudán y la grave crisis humanitaria que atraviesa el país africano.
Pido que no celebremos otra reunión en la que el Consejo se limite a describir el problema. Sudán no sufre por falta de análisis. Sufre por falta de acción”, afirmó Fletcher durante una sesión dedicada a evaluar la situación en el país.
El funcionario señaló que más de dos tercios de la población de Sudán necesita ayuda vital y advirtió sobre la contradicción entre las necesidades de los civiles y la respuesta internacional al conflicto.
El pueblo de Sudán necesita alimentos, agua y medicinas. Sin embargo, el mundo envía drones, armas y mercenarios”, denunció.
Fletcher informó que la ONU documentó unas 1.400 muertes de civiles durante el primer semestre de 2026, de las cuales más de 1.100 fueron causadas por ataques con drones.
Estos ataques, sumados a las fuertes lluvias y a las trabas burocráticas, han dificultado el acceso de las organizaciones humanitarias a distintas zonas del territorio sudanés.
El jefe humanitario también alertó sobre el aumento de los desplazamientos. Los enfrentamientos registrados durante las últimas dos semanas provocaron la movilización de miles de personas y elevaron a más de 370.000 el número total de desplazados.
Pese a las dificultades, Fletcher indicó que la ONU y sus organizaciones asociadas han logrado asistir a casi 11 millones de personas. Sin embargo, lamentó que la financiación internacional continúa por debajo de las necesidades.
Hasta ahora, solo se ha recibido 40 % de los fondos solicitados para el plan humanitario destinado a Sudán, mientras que la financiación para atender a refugiados en los países vecinos alcanza apenas 17 %.
“El pueblo de Sudán necesita una diplomacia sostenida y valiente. Sin embargo, el mundo se muestra indiferente y distraído. El pueblo de Sudán necesita paz y dignidad”, sostuvo Fletcher.
El funcionario cuestionó además el papel de actores externos en el conflicto y señaló que el territorio y la población de Sudán están siendo utilizados como “peones” en una disputa regional relacionada con el poder, el oro y otros intereses.
Este Consejo no está indefenso. La comunidad internacional no está indefensa. La tragedia de Sudán no es que no sepamos qué hacer. Es que aún no hemos encontrado la voluntad para hacerlo”, afirmó.
La guerra en Sudán comenzó en 2023 por el enfrentamiento entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), antiguos aliados. El conflicto ha desencadenado una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo y una emergencia humanitaria que continúa agravándose.
