ONU alerta que Bolivia se convirtió en centro de operaciones de carteles internacionales de droga
Bolivia se ha convertido en un centro de operaciones para carteles internacionales de droga, una situación que representa nuevos desafíos para las autoridades y la lucha contra el narcotráfico, advirtió Mónica Mendoza, representante en el país de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc).
En una entrevista con EFE, Mendoza señaló que en territorio boliviano se ha identificado la expansión de organizaciones como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), de México, y las brasileñas Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV), además de grupos criminales peruanos y colombianos.
La funcionaria indicó que la presencia de estas estructuras también se refleja en la detención de ciudadanos extranjeros presuntamente vinculados con sus operaciones. A esto se suma el incremento de asesinatos por encargo, que las autoridades relacionan con enfrentamientos entre grupos que disputan territorios, especialmente en zonas fronterizas con Brasil.
Mendoza sostuvo que el problema va más allá de la producción y el tránsito de drogas, pues converge con delitos como el contrabando, la trata de personas, la corrupción y la minería ilegal. También alertó sobre la infiltración del crimen organizado en instituciones judiciales, que puede facilitar la impunidad y dificultar las investigaciones.
Otro factor de preocupación es el crecimiento de los cultivos de hoja de coca. Según el último informe de la Unodc, presentado en septiembre, la superficie cultivada pasó de 34.000 hectáreas en 2024 a 36.400 en 2025, un incremento del 7 %.
La representante consideró que Bolivia necesita una respuesta integral que incluya la persecución de las organizaciones criminales, el rastreo de sus finanzas y el fortalecimiento de las herramientas legales contra el lavado de dinero. También destacó la importancia de avanzar en procesos judiciales que permitan sancionar estos delitos.
El Gobierno de Rodrigo Paz ha reconocido la presencia del crimen organizado transnacional y ha retomado la cooperación con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), expulsada del país en 2008 durante el mandato de Evo Morales.
