María Corina Machado: Silencio estratégico en Panamá mientras busca regresar a Venezuela
María Corina Machado, la reconocida líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, se encuentra en Panamá con un perfil notablemente bajo. A pesar de no realizar apariciones públicas ni encuentros con simpatizantes, su objetivo de regresar a Venezuela tras varios intentos fallidos sigue siendo prioritario.
Una fuente cercana a la política venezolana aseguró a EFE: "Cuando estamos en silencio estamos trabajando". Este hermetismo en su círculo se ha intensificado, a medida que Machado espera las condiciones adecuadas para avanzar en su misión política.
El contraste es palpable si se recuerda su visita a Panamá en mayo de 2026, donde, con una agenda apretada, ofreció una rueda de prensa y celebró un encuentro masivo con cientos de seguidores. En aquel momento, también se reunió con el presidente panameño, José Raúl Mulino, marcando un hito en su actividad política fuera de Venezuela.
Machado llegó a Panamá en el marco de una gira internacional tras recibir el Nobel de la Paz en diciembre de 2025. Su salida de Venezuela fue clandestina, y luego de un año en la clandestinidad, logró viajar a Noruega. Durante su gira, que incluyó paradas en EE.UU., Chile, Francia y España, buscaba consolidar apoyos para una transición democrática en Venezuela, especialmente tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026.
En mayo, la opositora enfatizó el valor simbólico de Panamá, señalando que allí se resguardaban actas de votación que respaldan su denuncia de fraude electoral en las elecciones presidenciales de 2024. Para ella, Panamá representa un "segundo hogar" y un refugio para su lucha por la democracia.
Sin embargo, su silencio en este segundo hogar ha suscitado preocupación. El 29 de junio, Machado compartió un video donde denunciaba que el Gobierno venezolano había cerrado el espacio aéreo comercial para impedir su regreso, justo después de un devastador doble terremoto en Venezuela que dejó miles de muertos. Desde entonces, ha hecho pocas apariciones públicas, destacando solo su asistencia a una misa en homenaje a las víctimas del sismo.
La situación se complicó aún más este mes, cuando tres intentos de salir de Panamá fueron frustrados. Islas cercanas como Curazao, Bonaire y Aruba negaron el permiso de aterrizaje a su vuelo privado. Según informó una fuente anónima, esto refleja un cambio en la postura de Panamá respecto a la situación venezolana.
Analistas como Jorge Eduardo Ritter, exministro de Relaciones Exteriores de Panamá, sugieren que la relación entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y la heredera del chavismo, Delcy Rodríguez, ha influido en la política panameña. Aunque el Gobierno de Mulino no reconoce a las autoridades venezolanas actuales, ya no mantiene una postura tan rígida sobre la necesidad de que Edmundo González Urrutia asuma la presidencia tras las elecciones.
En este contexto, el analista José Stoute sostiene que Panamá se encuentra en una encrucijada, intentando equilibrar su apoyo a Machado mientras se mantiene en buenos términos con el Gobierno estadounidense. "El Gobierno panameño dice 'te doy un pasaporte diplomático, pero las aerolíneas no te van a permitir salir'", explica, reflejando la complejidad de la situación.
Ante este panorama, Machado reafirma su compromiso. "Estoy decidida a regresar a casa para estar al lado de nuestro pueblo y trabajar con todos los que estén listos para reconstruir nuestra nación", declaró esta semana, dejando claro que su lucha no ha hecho más que comenzar.
